Monseñor Manuel Castro Ruiz amó tanto a Yucatán que cuando se separó del cargo, a causa de su edad, decidió quedarse en el Estado hasta el final de su vida, y como arzobispo recorrió y conoció toda la entidad.
Así lo recuerda el presbítero Bartolomé Tuz Mut al hablar sobre el prelado y el libro que sobre la vida de Mons. Manuel Castro escribió el sobrino de éste, Sergio Torrado Castro.
“El Buen pastor, Mons. Manuel Castro Ruiz, tercer arzobispo de Yucatán” es el título del libro editado en 2018 en Morelia, Michoacán, lugar de nacimiento del obispo yucateco.
Sin embargo, no fue sino hasta ahora que el citado texto biográfico llega a Yucatán, gracias a que la hermana del fallecido arzobispo, Alicia Castro Ruiz, envió al padre Bartolomé algunos ejemplares de esta obra.
El texto hace un recuento de la vida de Mons. Manuel Castro, desde su nacimiento, infancia y su pronto llamado al sacerdocio: el tercer arzobispo yucateco desde pequeño sintió la mano de Dios, pues a los 12 años ingresó al Seminario.
De acuerdo con el libro, el Pbro. Bartolomé relata que se sabe estudió en Puebla y luego en Roma, y fue obispo auxiliar de Mons. Fernando Ruiz Solorzano, segundo arzobispo de Yucatán, a cuya muerte fue nombrado arzobispo por Pablo VI.
El arzobispo conoció muy bien el Estado, lo recorrió todo al igual que una parte de Quintana Roo, pues la provincia abarcaba dichos estados además de Campeche, Tabasco y Chiapas.
El sacerdote comparte que tuvo oportunidad de acompañar al prelado en algunos recorridos tanto como seminarista y como en su faceta de sacerdote y recuerda varias anécdotas vividas. Por ejemplo, cuando fue a Chemax, donde el párroco en ese entonces era el Pbro. Jorge Elías Chí, con quien se dirigieron a un poblado perteneciente a ese municipio, y a varios kilómetros de llegar al sitio, del cual no recuerda el nombre, se podían ver las torres de la iglesia del lugar que surgían entre el verdor del campo, a lo que Mons. Castro expresó que “pensaba ya conocía todo Yucatán, pero mira lo que encuentro ahora”, refiriéndose sorprendido a la iglesia que se dejaba ver a los lejos, y sorprendido por encontrar una iglesia como esa en medio del campo.
También recuerda cuando en 1979 visitó Yaxcabá, iglesia en la que en aquel entonces tenía a su cargo ya como sacerdote, y como en aquel entonces cuando casi todo eran caminos blancos, Monseñor no se detenía, “si era necesario caminar o montar a caballo para llegar a un lugar lo hacía”.
Cercano con la gente
En su caminar junto al tercer arzobispo de Yucatán, el entrevistado enfatiza que la principal enseñanza que le dejó es la cercanía que tenía con la gente, pues saludaba a todo el que podía y les hablaba con el corazón.
Como no sabía maya, el arzobispo solía pedir al padre Bartolomé que le dijera en maya a la gente lo que él expresaba en castellano.
Manifiesta que Mons. Manuel Castro amó a Yucatán hasta sus últimos días, por lo que incluso renunció a la herencia que le dejó su padre, quien pensó que al terminar su servicio en la iglesia de Yucatán regresaría a su natal Morelia, y le legó una residencia, pero el arzobispo decidió quedarse en el Estado para siempre, pues permaneció en la entidad hasta su muerte en 2008 y sus restos reposan en la Catedral de Mérida.
En el libro se recuerda que en su momento expresó “mi casa es Yucatán”.
“El Buen pastor, Mons. Manuel Castro Ruiz, tercer arzobispo de Yucatán” relata la vida entregada a Dios del prelado y las acciones que realizó como cabeza de la Iglesia en Yucatán, por lo que considera es un libro importante para la historia eclesiástica del Estado.— Iris Ceballos Alvarado
En una visita que hizo monseñor Manuel Castro Ruiz al poblado de Tibolón, los fieles se esmeraron en recibirlo y unos 500 metros antes de entrar a la comunidad colocaron una manta en la que se podía leer “Bendito el que viene en nombre del Señor”, lo cual le impactó, por lo que inició su homilía de ese día haciendo eco a la frase y externando “de ese Señor al que se refieren en la bienvenida de Él vengo hablarles…”, recuerda el presbítero Bartolomé Tuz Mut.
El sacerdote recibió algunos ejemplares del libro “El Buen pastor, Mons. Manuel Castro Ruiz, tercer arzobispo de Yucatán”, que obsequió a personas o instituciones cercanas al arzobispo Castro Ruiz, pues no está a la venta en Yucatán, al menos por ahora.
