Sienten el dolor de Cristo

El vía crucis en Valladolid, en las dos parroquias

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VALLAODLID.- Luego del vía crucis en el cual participaron cientos de católicos de la parroquia de San Bernardino de Siena, se realizó por sexto año consecutivo la representación de la crucifixión de Jesucristo.

Durante el vía crucis, que partió a las 12 del día en la glorieta de Bacalar, jóvenes actores recrearon cada una de las 14 estaciones.

Cargando una cruz de madera, Rudy Sansores García, quien personifico a Jesús, era golpeado y azotado en cada una de las caídas.

En la multitud que lo acompañaba, María (Kimberly Rayo Pool), madre de Jesús; el apóstol Juan (José Carlos Caamal Canché) y María Magdalena (Gelmy Couoh Couoh), también sufrían el dolor de Jesús y lloraban cada que lo azotaba el centurión (David Moguel Gutiérrez).

A 2 de la tarde y en medio de una ligera llovizna, finalizó el recorrido para dar paso a la crucifixión, en la cual Rudy Sansores García por tercera ocasión representó el papel de Jesús. El joven pertenece al grupo apostólico de Pastoral Juvenil.

José Alejandro Tuz Aguilar, coordinador de Pastoral Juvenil de San Bernardino de Siena, informó que los 45 actores son integrantes de algún grupo apostólico.

Luego de crucifixión, en el atrio del exconvento, se realizó la meditación de las Siete Palabras. Más tarde se efectuó la Marcha del Silencio que culminó con adoración del cuerpo de Cristo.

En San Servacio

En la parroquia del centro, los feligreses salieron de sus sectores cargando la cruz hasta llegar a San Servacio.

Como es ya tradición, los 36 sectores que están distribuidos en diversos rumbos comenzaron el recorrido a las 12:30 desde sus sedes.

Uno de los participantes cargó la cruz y en el trayecto se fueron turnando. Otros cargaban radios, ya que a través del aparato el párroco, Gilberto Pérez Ceh, reflexionó sobre la pasión, crucifixión y muerte de Cristo.

La gente en las calles iba escuchando y hacía las paradas en cada estación.

Casi todos los grupos coincidieron al mismo tiempo en el centro de la ciudad.

Los grupos aparecieron por las cuatro esquinas del primer cuadro de la ciudad y se juntaron en el templo, en cuyo atrio se hizo la ceremonia de las Siete Palabras.

Los feligreses se sobrepusieron al cansancio y participaron hasta el final incluso hasta en sillas ruedas.

Al término del vía crucis, algunos se retiran a sus casas, pero la gran mayoría se quedó para meditar en las Siete Palabras de Cristo antes de morir.- PABLO CHACÓN YUPIT/JUAN ANTONIO OSORIO OSORNO




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