“Se van limpios del alma”

Jóvenes viven en Valladolid un retiro espiritual

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La mayoría de los jóvenes que participaron en el retiro espiritual de fin de semana en Valladolid
Juan Alejandro Osorio Osorio narra la experiencia vivida durante el retiro espiritual. Debajo, los jóvenes con el sacerdote que coordinó la dinámica, Guillermo Loría Vidal
Arriba de estas líneas, los jóvenes junto al altar en el momento de la consagración. A la izquierda, los jóvenes entregan al sacerdote sus compromisos


VALLADOLID.- Un grupo de 57 jóvenes, de 17 a 20 años de edad, redescubrieron a Dios en un retiro espiritual que tuvieron el fin de semana en el Centro Guadalupano.

Todos fueron pasando uno por uno para dar su testimonio en la misa de clausura. Agradecieron el amor de sus padres y el haber conocido más profundamente a Dios.

Se mostraron dispuestos a aplicar lo experimentado para ser mejores personas. Algunos dijeron que trabajarán en algún apostolado en la parroquia de San Servacio.

Hace más de seis años que no se hacía un retiro espiritual juvenil como el que se llevó al cabo.

Coordinadores

La organización comenzó hace tres meses, con apoyo de otros jóvenes coordinadores que se encargaron de invitar a los muchachos y convencerlos para que participen.

El viernes a la hora del ingreso algunos jóvenes aún estaban indecisos pues no querían entrar.

Algunos coordinadores se acercaron a ellos para terminar de convencerlos.

Una vez adentro nadie tuvo acceso a sus actividades, sus necesidades por alguna ropa o cualquier otra cosa, fueron notificadas por teléfono a los padres y se entregaba a través de otras personas, de tal modo que no había contacto entre padres e hijos.

El domingo fueron citados los padres de familia para recibir a sus hijos, pero por más de una hora los mantuvieron fuera del Centro Guadalupano, mientras los jóvenes continuaban con sus actividades en el interior, hasta que se dio la orden del ingreso. Hasta ese momento ningún padre podía abrazar a su hijo o viceversa.

Alejandro Osorio Osorio, uno de los participantes, fue el primero en compartir sus vivencias.

“He conocido a Dios, me comprometo a muchas cosas que no diré pero que las voy a cumplir”, expresó. “Por lo pronto acudiré con más frecuencia a misa y cambiaré mi manera de ver y de vivir”.

Leonor Aguilar Rodríguez, otra participante, se refirió a sus padres y dijo: “Los amo mucho, papá y mamá”.

“Yo ya conocía a Dios, pero me había alejado un poco, pero ahora lo volví a encontrar y estoy feliz”.

Dijo que su compromiso es continuar en un apostolado juvenil para transmittir todo lo aprendido en la dinámica.

Lisie Osorio Fernández comentó que antes de entrar conoció lo que fue el rencor y la envidia, pero ahora ya todo quedó atrás.

La mayoría de los jóvenes al referirse a sus padres lo hicieron entre lágrimas. Por la emoción, a algunos se les quebraba la voz pero se les veía radiantes.

El vicario encargado de la dinámica, Guillermo Loría Vidal, les recordó que afuera todo sigue igual.

“Todos sus amigos, conocidos y su familia son iguales, nada ha cambiado en ellos, los que han tenido un cambio son ustedes.

“Se van limpios del alma, espero que sus papás no los dejen caer y los animen a continuar en el camino de Dios”, agregó el vicario.

El matrimonio formado por Zacil Escalante Alcocer y Fredy Arjona fueron los padres postizos durante la dinámica juvenil. “Papás les entregamos a sus hijos limpios, esperamos que continúen trabajando con ellos para que sigan diciendo que Dios vale toda la vida”.- J.A.O.O.




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