Reciben comestibles por basura

Nueva etapa en Valladolid de un programa oficial

Amasa de casa dentro de la tienda de comestibles donde canjearon los bonos que les dieron a cambio de basura y cacharros, ayer en  Valladolid

VALLADOLID.- Más de 1,200 familias de la colonia Emiliano Zapata se beneficiaron ayer con el programa “Recicla por tu bienestar”, según organizadores.

Las familias, unas cargando cacharros, otros en triciclos, camionetas y autos, llegaron poco antes de las 6 de la mañana a la colonia y se formaron en filas.

A las siete y media se comenzaron a recibir los cacharros para pesarlos y luego entregar puntos o bonos. Enseguida se formó otra fila para pasar al canje.

Las críticas y quejas nunca faltan, como la de Daniel Pérez Espadas, vecino de la colonia, quien comentó que tiene muchas necesidades y que acudió a solicitar apoyo al alcalde, Roger Alcocer García, hasta ahora sin éxito.

Según dijo, hace poco se lesionó un pie y fue a solicitar apoyo para atención médica y los medicamentos.

-Sólo me dieron un tícket que no sirvió para nada. Tuve que ir al Hospital General para hacer uso de mi Seguro Popular y me atendieron.

-Ahora con este programa, pretenden hacer creer a la gente que son muy buenos; están saludando con sombrero ajeno -añadió.

-Ojalá que la gente se dé cuenta del engaño y ya no los apoyen en sus momentos políticos -dijo.

Hay otros que hablan bien del programa, como Tania Fernández Nájera, quien canjeó sus bonos por artículos de abarrotes.

-Nunca me imaginé que la basura que tenía en el patio de mi casa se podía convertir en comestibles -dijo.

-Gracias al programa ahora ya tengo para que coman mis hijos hoy y mañana domingo -agregó.

Juan Víctor González González también elogió el programa estata.

-Qué bueno que conseguimos comida al mismo tiempo limpiamos nuestros patios para evitar que se reproduzcan los moscos -afirmó-. Ahora puedo llevar algo de fruta y comida a mi casa sin que me cueste un peso, sólo esperar unas horas .

Familias como la de Pedro Casanova Coronado llegaron desde las 6 de la mañana a llevar sus cacharros y hasta las nueve y media de la mañana aún estaban en la fila para entrar a la tienda.

Casanova Coronado sólo tenía derecho a 17 bonos, según lo que pesó la basura que llevó, lo cual no le iba a alcanzar para gran cosa. Una cebolla se canjeaba por dos bonos, igual que tres piezas de limones; cuatro piezas de tomate, por cinco bonos; tres piezas de manzana, por cuatro; tres papas, por tres, y tres peras, por cinco.

Un balón de fútbol o básquetbol se canjeaba por 25 bonos, una guitarra por 100 y una flauta por 15.

Al lugar acudió Nerio Torres Arcila, titular de Sedesol del gobierno del Estado, junto con el alcalde, Roger Alcocer García, quienes se la pasaron tomándose fotografías y no se hizo ninguna ceremonia de inicio. Luego se dirigieron al hotel El Mesón del Marqués, donde desayunaron con empresarios del Grupo de los 12..- JUAN ANTONIO OSORIO OSORNO




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