Para ganarse la vida

Fabrica vecino de Valladolid bateas desde hace 15 años

En su patio, bajo un techo de lámina, coloca Bartolmé Pool, desde hace 15 años, los materiales del trabajo diario. Sobre estas líneas, trabaja en los detalles de una batea recién hecha

VALLADOLID.- Las lavadoras cada vez más sofisticadas y con nuevas tecnologías aún no logran desaparecer las bateas que nuestros antepasados utilizaban para lavar ropa. Una muestra de ello es la labor de Bartolomé Pool Dzib, quien se dedica a fabricarlas desde hace 15 años.

Hace muchos años, las bateas se realizaban de madera de una forma artesanal; conforme pasaron los años, el cemento y el granito se impusieron poco a poco como material de fabricación.

“Paciencia y dedicación son las características que se deben tener para poder fabricarlas”, comenta Pool Dzib, quien en su casa, en la calle 44 con 27 del barrio de Santa Lucía, tiene su pequeño negocio “El Pocito”. También hace tinacos, balaustrados y comederos especiales para ganados.

Con 15 años de experiencia en este oficio, encontró la manera de brindar a su familia el sustento para vivir. Su esposa Teresa Canché Pool lo apoya en esta labor.

“Este es un trabajo que requiere esfuerzo y hay que tenerle mucha dedicación”.

Pool Dzib aprendió el oficio de sus hermanos. En su labor diaria recibe la ayuda de su hijo Luis Carlos.

En su patio, bajo un techo de lámina tiene colocados sus materiales para el trabajo .

“He llevado mis productos a lugares como Chichimilá, Espita, Tulum y Cobá. Trabajamos sobre encargos pero también vendemos a la gente de Valladolid, aquí estamos para lo que se les ofrezca.

“Visitamos tiendas de materiales en la ciudad y les damos precio de fábrica. Es un beneficio mutuo, ambos salimos ganando”, dice.

Bartolomé Pool ofrece las bateas a $250. Aproximadamente en dos días deja una batea completamente lista para vender.

“Por día hacemos mínimo 5 ó 6, ya que hacer una por día no resulta; si gano $250 al vender una, al día siguiente ni para comer habrá.

“Cuando está mal el clima se nos complica el trabajo; cuando llueve no podemos trabajar, es mejor esperar buen tiempo para que se sequen los materiales y rinda el trabajo”, explica.

“Las bateas están hechas con una estructura sólida y calidad garantizada”, dice.- FÉLIX CANUL NOVELO




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