Muere asfixiado mientras dormía

Joven de 26 años sufre en Valladolid infarto fulminante

Familiares de Cristóbal Raymundo Rodríguez Cano se confortan

VALLADOLID.- Desesperación y angustia se vivió ayer jueves por la mañana en la familia Rodríguez Cano cuando vieron muerto a su hijo Cristóbal Raymundo Rodríguez Cano, de 26 años de edad, de un infarto en medio de un acceso de tos.

Marcaba el reloj un poco después de las 8 de la mañana cuando de repente Rodríguez Cano, quien dormía en una cama en casa de sus padres, comenzó a toser y a asfixiarse, lo cual le solía ocurrir con cierta frecuencia porque estaba pasado de peso, según sus familiares.

Se movió y se volteó en la cama hasta quedar boca abajo. A los pocos minutos, su abuela Fidelina Rodríguez Medina lo intentó despertar, pero ya no se movía.

Enfrente de la casa está el edificio de la delegación de la Cruz Roja. Los familiares corrieron en busca de ayuda.

Sin embargo, cuando llegaron los paramédicos ya no mostraba signos vitales.

Al parecer falleció de un infarto al miocardio.

Pasaron más de tres horas sin que el médico forense llegara. Poco después del mediodía arribaron los forenses y determinaron que la muerte fue patológica.

Papá de una niña

El joven estaba casado y tenía una hija pequeña, pero vivía con sus padres, al parecer por estar separado, pero según sus familiares mantenía buena relación con su aún esposa, de nombre Esperanza.

El occiso laboraba como encargado de una tienda de conveniencia, en una esquina del el barrio de Bacalar.

Sus familiares informaron que el occiso padecía de manera constante de asfixia por su sobrepeso (no se precisó el peso). Los médicos le recomendaban que cuidara su alimentación e incluso le sugerían que hiciera ejercicio, pero hacía muy poco.- Juan Antonio Osorio Osrno




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