Luchan por sus nietos

Luchan por sus nietos

En Valladolid, las carencias no quitan ganas de superarse

1 / 4


Debajo, Juana Bautista Torres muestra su modesta cocina, en Valladolid
Eloy Poot Tec, de 78 años, construye albarradas y corta la yerba en terrenos ajenos para ganarse unos pesos y llevar la comida para su esposa y sus tres nietos


VALLADOLID.- Juana Bautista Torres Balam, de 71 años, y Eloy Poot Tec, de 78, son un matrimonio que con amor y mucho esfuerzo saca adelante a tres nietos.

Los jóvenes Melchor, Gaspar y Baltasar Avilés Poot (nombrados así en honor de los tres Reyes Magos), de 14, 17 y 18 años, respectivamente, quedaron solos hace unos años, cuando su padre, Camilo Avilés Sierra, falleció inesperadamente.

Los abuelos maternos, preocupados por el futuro de sus tres nietos, decidieron hacerse cargo de ellos, sin importarles el cansancio de los años, que ya se nota en sus rostros y cuerpos.

La pareja, quien vive en la calle 55 entre 52 y 54 en la colonia Cruz Verde, lucha por salir adelante.

El abuelo, Eloy Poot, construye albarradas, pero su trabajo no es muy bien pagado ni tampoco fijo lo y, por lo mismo, sus ingresos son limitados y ocasionales.

-Si hago una albarrada ya es ganancia; el problema es que por mi edad casi ya no me buscan; ahora tengo que salir a buscar qué hacer.

-A veces encuentro casas en las que la yerba ya está muy alta y me ofrezco para ver si la puedo chapear y conseguir algo de dinero para traer a la casa.

Baltasar y Gaspar actualmente continúan en una lucha diaria por seguir sus estudios. Las carencias no siempre les permiten contar con el material necesario.

Melchor acaba de terminar su secundaria, pero tendrá que esperar un año para continuar con sus estudios. En tanto, entrará a trabajar, tal como su hermano Gaspar.

-Veo que los muchachos se empeñan y le echan muchas ganas al estudio. A temprana hora se levantan para prepararse y se van a la escuela -comenta Poot Tec.

Baltasar, al ver el gran esfuerzo que realizan sus abuelos, no pide para comer algo en la escuela.

-Se va sin “gastada”, pero sé que él nos comprende. Sólo desayuna en las mañanas y se va a la escuela -comenta.

Los jóvenes luchan por salir adelante para recompensar a los abuelos.

Terminar sus estudios

-Mi más grande deseo es terminar la escuela, obtener mi licenciatura para así apoyarlos en todo lo que necesiten -comenta Melchor.

Los tres hermanos necesitan de una computadora para ayudarse en los estudios, pero debido a la situación actual en la que se encuentra la familia les es imposible poder comprarla.

Hace varios años que trabajamos para comprar este pedazo de terreno. Ahora me dicen mis nietos que necesitan una laptop. Eso vale más de lo que nos costó nuestro terreno y no podemos comprarla -admite el abuelo.- Jesús Novelo Quiñones




Volver arriba