Cayó de dos metros de altura

Cayó de dos metros de altura

En Valladolid un accidente lo deja en silla de ruedas

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José Pilar Chablé Calderón arregla un flexómetro que le dio su hermano Pedro Chablé Calderón para obtener algo de dinero. A la izquierda, la casa donde vive la cual es tan pequeña que apenas cabe su silla de ruedas


VALLADOLID.- “Aún recuerdo cuando a la edad de 17 años me encontraba en una construcción trabajando de albañil. Todo iba bien, uno nunca piensa en qué podría pasar. Eso sucedió porque cuando menos me lo esperé ya estaba en el suelo”, evoca José Pilar Chablé Calderón, de 60 años de edad.

El sexagenario, quien vive en la calle 38 con 51 en la colonia San Juan, perdió en su totalidad la sensibilidad de los dos pies al caer de una altura de dos metros.

Los médicos le dijeron a Chablé Calderón que al caer se le había roto la columna y con ello el volver a caminar le sería imposible.

Hace varios años que fallecieron sus padres y, a partir de ese momento, tuvo que buscar la manera de salir adelante sin ayuda de ellos.

Las ganas de seguir adelante se hacen notar en el esfuerzo de Chablé Calderón cuando semanalmente hace rodar su silla de ruedas hasta la iglesia de Sisal, donde con la ayuda de su hermano Pedro vende veladoras para tener algo de dinero.

Una caja por día

Desafortunadamente lo máximo que logra vender es una caja de velas por día, lo cual apenas le alcanza para obtener algo de dinero y ayudarse a sí mismo.

Su hermano Pedro le ayuda diariamente dándole lo que puede de comida.

“Mi hermano me ayuda cada viernes; él va a buscar mis cosas y me las lleva a la iglesia de Sisal después de haber terminado su trabajo. Además siempre me regala comida”, comenta.

El sexagenario necesita ayuda económica para salir adelante, porque tiene muchas enfermedades, entre ellas un mal en los riñones, además de que se le llaga la piel por estar sentado demasiado tiempo.

“Necesito un poco de ayuda para salir adelante y comprarme mi comida”, dice Chablé Calderón, quien no tiene un hogar propio y donde vive es prestado.

Carece de baño, de agua potable y de energía eléctrica, sin contar que el lugar mide apenas dos por dos metros cuadrados.

Tiene que esperar

Chablé Calderón tiene que esperar que amanezca para preparar su silla de ruedas e ir a hacer sus necesidades fisiológicas a la casa de su hermano Pedro, pues en su casa no tiene baño.

“Tengo que esperar para ir a hacer mis necesidades a casa de mi hermano. A veces tengo ganas de ir al baño pero me tengo que aguantar por falta de baño”, recalcó José Chablé Calderón.- Jesús Novelo Quiñones




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