Alegres pese a la pobreza

Alegres pese a la pobreza

Luchan todos los días en Valladolid para tener comida

La hermanas Anastasia y Dominga Dzib Chi muestran dentro de su casa  el pequeño fogón donde cocinan con leña todos los días
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La hermanas Anastasia y Dominga Dzib Chi muestran dentro de su casa el pequeño fogón donde cocinan con leña todos los días
A pesar de las carencias, Anastasia Dzib sonríe y se carcajea. Debajo, su hermana Dominga juega con "Chiquitín", el perro que encontraron afuera de su casa y adoptaron desde hace dos años. Aunque ellas no tengan qué comer, siempre encuentran algo para darle al perro pues les brinda compañía
El techo de la vivienda de Anastasia y Dominga es de paja y cartón, tan viejo que cuando llueve el agua inunda la casa y las hermanas temen que en cualquier momento pueda caerse. Podría pasar mientras duermen y resultarían lastimadas


VALLADOLID.- Anastasia (85 años) y Dominga (84) Dzib Chi son un par de hermanas que nunca se casaron, pero siempre se apoyaron.

Hoy día tienen muchas necesidades económicas y carecen de un hogar digno y seguro para vivir.

Las hermanas Dzib Chi viven sobre la calle 49 de la colonia San Francisco. Sus padres fallecieron hace 30 años y ellas se quedaron solas. Desde ese momento, juntas enfrentan las adversidades que les presenta la vida para seguir adelante.

Para ganarse unos pesos hacen venta de polcanes, pero desde hace varios años venden muy poco, apenas logran juntar de ganancia entre $20 y $30 diarios, con eso compran su comida.

-Nosotras hacemos polcanes para vender, pero casi no se vende nada. Todo está muy caro y no nos alcanza para nada. Contrabajo conseguimos para comer -comenta Anastasia Dzib.

Las hermanas viven en una casa de palos con techo de paja y cartón, pero está a punto de caer y no tienen dinero para repararla.

Anastasia Dzib comenta su situación y sus principales preocupaciones:

-Uno de nuestros sueños es tener una estufa para que podamos cocinar.

-Lo hacemos en leña y hace unos meses mi hermana Dominga se cayó en el fuego, y se lastimó el ojo.

-Pero eso es un lujo. Lo que realmente necesitamos es reparar el techo, cuando llueve entra mucha agua y en cualquier momento se nos puede caer encima.

Dominga Dzib, quien sufrió una quemada en el ojo derecho al caerse sobre la leña prendida, dice que los médicos en Valladolid no pudieron hacer nada para salvarle la vista del ojo.

-En el hospital de Santa Ana no pudieron hacer nada; me dijeron que solamente doctores extranjeros podrían curarme. Lo único que hicieron fue darme pastillas para el dolor y la herida no ha sanado completamente.

A pesar de sus necesidades, una luz de alegría brilla en su hogar, gracias a la mascota “Chiquitín”, un perro que encontraron abandonado en la puerta de su casa, lo adoptaron y lo cuidan.

Sobre el perro comentan:

-Hace dos años encontramos a Chiquitín y aunque a veces nosotros no tenemos qué comer, siempre buscamos algo para darle al perro.

-Él nos lo agradece, nos da cariño y nos protege.

La fe y el amor que le tienen a la vida Anastacia y Dominga es enorme. Todos los días rezan a Dios y a la Virgen de Guadalupe para que las cuide y bendiga.

En su casa no tienen imágenes de algún santo, pero eso no es impedimento para que en una mesa pongan flores, prendan una vela y oren.- VÍCTOR NOVELO LORÍA




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