Unión de voluntades

En Santa Rosa y Anexas el pueblo busca soluciones

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Habitantes de la comunidad de Santa Rosa y Anexas reparan el camino de ingreso. A la izquierda, vía alterna que fue destruida por camiones de una empresa que transportaba zacate a Tizimín. Abajo, trabajadores reparan con tractor el principal camino de entrada al poblado
Sobre estas líneas, el comisario Ariel Dzul Cano muestra el acceso de la comunidad que mejoró luego que los habitantes la repararon. A la derecha, el camión de pasaje entra al fin a Santa Rosa y Anexas
El parque de la comunidad está sin alumbrado y en abandono, en Santa Rosas y Anexas, comisaría de Tizimín. El comisario ejidal hace un llamado a las autoridades para que arreglen el lugar
Camino alterno desbaratado por el uso de camiones pesados


SANTA ROSA Y ANEXAS, Tizimín.- Desde hace seis meses los habitantes de esta comunidad quedaron en total abandono, no sólo de los servicios básicos, sino también de los servicios públicos.

Santa Rosa y Anexas fue una de las zonas donde las familias padecieron de inundaciones en sus hogares desde septiembre. Las autoridades municipales apoyaron tardíamente a la comunidad para el desagüe de los patios de las casas y escuelas.

En un primer intento, lograron sacar a la población de la inundación, pero con las lluvias constantes los habitantes se volvieron a inundar y los caminos de acceso se volvieron intransitables.

Las 160 familias dejaron de percibir servicios como educación, transporte y salud, así como el abastecimiento de víveres y abarrotes de la canasta básica diaria.

-Fueron varias las solicitudes hechas al Ayuntamiento para que reparen las calles de toda la comunidad, principalmente de la entrada -señala el comisario ejidal, Ariel Dzul Cano.

-Incluso yo llevé hasta Palacio de Gobierno, el 20 de enero, un oficio para solicitar que nos reparen las calles que se desbarataron con la inundación -dice.

Luego de tocar varias puertas sin recibir respuesta, el empresario Rubén Quesada, del rancho San Miguel, ofreció a los pobladores ayudarlos y les prestó maquinaria. Para entonces, ya ni los maestros podían entrar a la comunidad a impartir clases.

Material y máquinas

-El camión de transporte tampoco quería arriesgarse a meterse en hoyos que ocupaban el ancho de toda el camino -dice Dzul Cano.

El pasado sábado los ejidatarios consiguieron un banco de material al final del pueblo y con ayuda de tres máquinas nivelaron la entrada de la comunidad.

Durante dos días y a marchas forzadas, los pobladores trabajaron para que los servicios básicos puedan regresar a la comisaría.

Ayer, alumnos y padres de familia estaban contentos, pues a casi dos meses de que no entraba el camión de pasaje, por fin se metió a Santa Rosa y Anexas.

A los maestros también les facilitaron la entrada, pues hasta hace una semana dejaban sus vehículos en la entrada y caminaban cerca de un kilómetro; con los pies y los zapatos enlodados llegaban a dar clases.

Los enfermos que necesitan terapias en Tizimín o una consulta en el Hospital San Carlos pagaban fletes de $50 para que un camión los lleve hasta la entrada, donde esperaban el camión de pasaje.

El comisario ejidal señala que había un camino alterno que la comunidad comenzó a usar, pero en diciembre varios camiones de la empresa zacatera del ingeniero Carlos Berlín la volvieron inaccesible. Trabajan para el Ayuntamiento llevando pasto en rollo para poner a la nueva avenida Miguel Hidalgo.

-Yo hablé con el ingeniero, le dije que por favor no nos arruine el único acceso que nos queda. Me dijo que lo repararía y nunca regresaron, ahora nosotros por nuestra cuenta hemos sacado a la comunidad adelante, aunque con esfuerzos -explica.

Lo que le preocupa es que una nueva lluvia les eche a perder el trabajo que hicieron el fin de semana.- WENDY ARACELLY UCÁN CHAN

De un vistazo

Temor al lodazal

Hoy día la principal preocupación de la población es que el sascab se puede convertir en lodazal por las lluvias que aún caen.

Llamado al gobernador

“Si el gobernador aún quiere apoyarnos, está a tiempo; urge que nos repavimenten las calles; el parque y el alumbrado también están en mal estado”, dice Ariel Dzul.




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