Urge un estudio médico

Menor enfermo de Tizimín necesita juntar $18,000

Ángel Fernando Batún Tuz, una cuñada y su mamá, Gloria María Batún Tuz, afuera de su casa en Tizimín

TIZIMÍN.- A diferencia de la mayoría de los adolescentes, Ángel Fernando Batún Tuz de 13 años, no piensa en las retas de fútbol, música, ropa o zapatos de moda.

A su corta edad, él vive con la preocupación y la ansiedad de realizarse un estudio de broncoscopia.

En diciembre de 2013, Ángel Batún sufrió por primera vez una convulsión estomacal y lo tomó como un trastorno normal que atribuyó a que comió jícamas con mucho limón y chile.

El adolescente comenta que primero fue un fuerte dolor en el área abdominal lo que le hizo devolver el estómago. La expulsión estuvo acompañada por coágulos sanguíneos, lo cual asustó y puso en alerta a Gloria María Balam Tuz, madre del menor, quien de inmediato lo llevó a al área de urgencias del hospital San Carlos.

En esa ocasión, los médicos dijeron que fue por comer algo con mucho cítrico ácido o enchilado.

Sin embargo, el trastorno se repitió a los cuatro días, los dolores eran más fuertes y con más hemorragia. Esta vez los médicos optaron por trasladarlo de urgencia a Mérida, lo internaron en el Hospital general Agustín O’Horán una semana.

El 31 de diciembre le dieron de alta y le dijeron a su madre que tenía que llevarlo al hospital Corea-México, porque solo ahí se cuenta con el aparato para realizar una broncoscopia, estudio que necesita Ángel Batún.

Al preguntarle cuáles son los síntomas que se le presentan antes de vomitar sangre, el menor dice que empieza con “dificultad al respirar, siento que se me tapa la nariz y me empieza a faltar el aire, luego viene el dolor en el estómago. No me da dolor de cabeza ni mareos, sólo esos síntomas raros”.

María Balam, quien se encuentra desesperada y preocupada por su hijo, comenta:

-No lo podemos pagar, cuesta $18,000 y eso el Seguro Popular no lo cubre.

-En estos seis meses los ataques estomacales se han repetido tres veces.

-En febrero se puso muy mal y tuvo que ser internado de nuevo; en esa ocasión tuvimos que pedir ayuda para pagar y poder sacarlo del hospital, debíamos unos medicamentos -dice la mamá.

-Nos urge la ayuda para el estudio, estoy sola con tres hijos, vendo fruta de temporada en las calles.

-A veces saco doscientos pesos de mi venta, pero hay que descontar para comprar más fruta.

-Ya hemos solicitado ayuda al DIF y nos gestionaron un descuento en el hospital Corea, pero aún así no nos alcanza -dice.

Empeora su salud

El domicilio de la familia consta de dos piezas de mampostería, con techo de láminas de cartón viejas.

La humedad, por las constantes lluvias de los últimos días, empeoran el estado de salud de Ángel.

El domicilio está en la calle 48 número 498, entre 75 y 77, en la salida a Valladolid.- ERMILO ALCALÁ DÁVILA




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