Pierden a su madre

Viven en precaria situación con la abuela en Tizimín

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Rosana María Ek Canul dejó de ir a la escuela por falta de recursos. A la izquierda, la pieza donde duerme Josefa Canul Tec con sus dos nietas Rosana y Mili, en la colonia San José Nahbalam, de Tizimín


TIZIMÍN.- Mili y Rosana son dos niñas que perdieron a su madre hace dos meses y hoy están al cuidado de sus abuelos, quienes viven en precarias condiciones.

Mili Ek Canul, de 4 años, nació con un problema en la cadera y no puede caminar. Rosana, de 8 años, estaba por iniciar la primaria, pero dejó de ir a la escuela cuando la madre falleció.

Josefa Canul Tec, de 55 años, es la abuela de las pequeñas que, junto con su esposo Manuel Jesús Ek Estrella, cuida de las niñas.

Desde hace varios años que el padre las abandonó. La madre de las niñas tuvo una complicación postparto y murió el 20 de abril.

La familia vive en la colonia San José Nahbalam, en la calle 49-C número 338 entre 28 y 30, al lado de la panadería “La Excelencia”.

La casa consta de tres piezas. La primera parte no la han podido terminar de construir, le falta piso, ventanas y puerta. Hay un cuarto donde la pared ya se comienza a desbaratar pero nadie duerme ahí por el calor.

Josefa Canul duerme con sus nietas en la cocina donde no hay piso. El techo de láminas está agujerado.

Josefa Canul indica que su esposo realiza trabajos de albañilería, chapeo, limpieza de terrenos o en lo que sea necesario para mantener a las niñas. A la pequeña Mili la iban a operar hoy martes, pero antes se requería realizar unos estudios que no pudieron hacer el lunes por falta de dinero.

No puede gatear

Según dice, una persona altruista de Mérida le ofreció pagar la operación de su nieta para que pueda caminar, pues ya tiene cuatro años de edad y sigue postrada en una hamaca o en los brazos de sus abuelos. A veces a la niña le da por querer gatear, pero debido a que no tiene piso la parte trasera de la casa, no se lo permiten.

Rosana terminó el kínder y estaba por empezar la primaria, pero no hay dinero para costear los estudios.

A la vuelta de su casa hay una cocina popular que ayuda a los qué más lo necesitan. Ahí le regalan comida para las niñas. De lo contrario, prepara sopas o frijoles para poder darles de comer.- WENDY UCÁN CHAN




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