Ofrendas a los Reyes

Los milagritos no pueden faltar en la Feria Tizimín

Sobre estas líneas, vendedores de milagritos y otros objetos religiosos en la feria. A la derecha, milagritos para la salud, el amor, dolencias, los niños o el trabajo

TIZIMÍN.- Los milagritos son unas de las ofrendas más populares que los peregrinos suelen presentar a los Tres Reyes durante su visita a la feria en su honor.

Las hay de diferentes colores y significados, de acuerdo con las necesidades de los feligreses.

Los “milagritos” están hechos a base de estambre y con figuritas de metal ya sea de partes del cuerpo, de un niño, un adulto, una moneda y hasta de animales.

Las vendedoras, que están alrededor de la iglesia, los ofrecen en tres por 12 pesos. También se conocen como “rescatitos” o “kexitos”.

Josefa Puc Chin, vendedora que viene de Mérida, dice que mucha gente los compra para pedir por la salud de uno mismo o de la familia, por el trabajo, la economía, para recuperarse de un mal en el cuerpo o por el amor.

“La gente que no sabe, aquí la orientamos. Hay quienes tienen un recién nacido, le damos milagritos con figura de un bebé; si es para una pareja de enamorados, de una figurita de dos personas, o si se fracturó un pie, le damos milagritos con la figurita de un pie”, explica.

“Tienen muchos significados. Cuando se tiene fe, confianza y mucho amor los Reyes te lo conceden”, añade.

Incluso comenta que hay gente que tiene muchos animales y para que prosperen compran milagritos con figuras de gallina, pavo, vaca o borregos.

“También hay quienes vienen y dicen que quieren mucho a sus gatos o perros y compran hasta para ellos, pidiéndoles a los Reyes que los cuiden”, dice.

Al día Josefa Puc suele vender de 100 a 200 pesos en milagritos, más las velas y ruda que oferta a diario.

Celeste Aguirre Baas, vecina de Motul, dice que el año pasado vino por primera vez a visitar a los Tres Reyes y desde entonces conoció los milagritos. Su interés por comprar esta vez fue por sanar una dolencia de su hijo en un ojo. “Compre mi milagrito de un ojo. También pedí por la salud de mi familia y por mi nietecito, yo si creo en los milagritos”, dice la mujer.

Según indica, su petición consiste en dejar su milagritos, untar la ruda y encenderles las velas a los Tres Reyes. “Soy muy creyente y porque me han cumplido he regresado, porque a través de ellos me acerco a Dios”, comenta.

Varios peregrinos, después de comprar sus milagritos, los dejan a un lado de las urnas donde están las imágenes de los Tres Reyes.- WENDY ARACELLY UCÁN CHAN



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