Muelle retrasado en El Cuyo

La obra se debió terminar desde diciembre pasado

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EL CUYO, Tizimín.- Las contingencias del tiempo ocasionan atrasos a las obras en el muelle pesquero que se construye, desde agosto pasado, en este puerto.

Según el ingeniero Gabriel Silva Peña, de la empresa Infraestructura y Edificación del Sureste e Infraestructura Marítima y Portuaria, S.A., la obra se debió entregar desde diciembre.

“Dependemos del estado del tiempo y ahora sí puedo decir que estamos muy atrasados; esperemos que este año ya se concluya”, dijo.

El muelle tiene 202 metros de longitud, 2.30 de altura respecto de la superficie del mar y seis metros de ancho.

En su construcción trabajan 40 obreros, quienes ahora están en la elaboración de la plataforma final del muelle.

La obra está sostenida por 86 pilotes de concreto que llegan al puerto ya fabricados.

La empresa es la misma que construyó el muelle “de chocolate” en Progreso.

José Adolfo Medina Torres, vecino de El Cuyo, recuerda que hace más de 100 años se hizo el primer muelle de madera, mientras que el segundo se construyó hace apenas unos 15 años.

“Nosotros lo conocíamos como el viejo muelle, aquí venía la gente a pescar; ahora tendremos uno de mejor calidad y más duradero.

“Quizá estoy soñando, pero una vez terminado este muelle, hasta cruceros vamos a ver llegar”, expresa Medina Torres.

El hombre, de 55 años de edad, señala que vienen grandes oportunidades para el puerto, incluso para crecer.

El Cuyo es una pequeña población de pescadores y se encuentra situada dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos. Está situada a 220 km de distancia de Mérida y es un atractivo punto turístico. Es un destino en desarrollo, orientado principalmente al turismo ecológico.

Importancia histórica

El sitio fue un rancho que llevó el nombre de Cuyo de Ancona y era principalmente maderero y dedicado a la agricultura, palo de tinte y chicle. Su esplendor fue durante el auge henequenero.

La propiedad pertenecía a Ramón Ancona Bolio y tuvo su auge en la industria maderera en 1936, con el ingeniero Alfredo Medina Vidiella. La madera que se producía de los árboles de la región era enviado a varios puntos del país en barco.Otra área en la que destacó El Cuyo fue en la comercialización de la sal marina que se cosecha en en las charcas del puerto y en la comunidad cercana Las Coloradas. Con la introducción de la primera refinería al alto vacío a la Península, la industria salinera producía 5,000 toneladas, de las cuales se consumían en Yucatán y parte en el centro del país. En 1954, con la introducción de nuevas tecnologías, la producción aumentó de 5,000 a 80,000 toneladas anuales.La producción de madera y de sal eran enviadas a su destino por medio de barcos que eran cargados en el antiguo muelle, donde hoy se construye uno nuevo, de concreto.- WENDY UCÁN CHAN




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