Molestia por los retenes en Tizimín

Multas y sanciones a conductores con aliento alcohólico

Un retén antialcohol puesto en una de las entradas de Tizimín

Un retén antialcohol puesto en una de las entradas de Tizimín

TIZIMÍN.- Retenes en las entradas principales de la ciudad ocasionaron molestia entre los conductores y familias que viajaron al puerto durante vacaciones.

Algunos conductores tuvieron que regresar caminando a su domicilio, porque al llegar a la entrada se encontraron con retenes que aplicaban el alcoholímetro.

Si la prueba marcaba que se excedían los grados de alcohol permitidos, los automovilistas tenían que bajar de sus vehículos y dejarlos bajo resguardo.

Al ser una vía en las afueras de la ciudad, tuvieron que regresar a sus casas a pie.

Algunos conductores fueron multados con $1,500. Los que pagaban continuaban su viaje; los que no, eran remitidos. Al no haber otra persona que pudiera manejar, dejaban su auto y regresaban a pie a sus casas.

“A eso vamos a los puertos, a divertirnos y tomar unas cervezas, ¿por qué no ponen los retenes en la salida de los puertos; sí es bueno el programa, pero quién no se toma unas 2 ó 3 cervezas en el puerto”, dice Jesús Callejas Soto, habitante de El Cuyo.

“Aparte nos piden 1,500 de multa para dejarnos continuar. ¿Qué sentido tiene entonces el alcoholímetro? Con una ‘mordida’ dejan ir a las personas que viajan con un alto índice de alcohol y esos sí de verdad pueden generar un accidente”, añadió.

El comandante Cuesy comentó ayer que los retenes que colocan en las entradas de la ciudad son estratégicos para evitar accidentes.

“Los puertos no me corresponden, ya que es carretera estatal y lo que me interesa es que la ciudad esté protegida”, dijo en respuesta a los conductores que cuestionaban el porque no se colocaban los retenes en los puertos.

“Si el conductor viaja solo tiene que pagar una fianza y esperar a que se le baje la ingesta de alcohol para poder llevarse su vehículo”, expresó el comandante.- JACQUELINE MEJÍA CASTOR




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