Lo sostiene la esperanza

Lo sostiene la esperanza

Necesita un riñón adolescente de apartado poblado

Daniel Alexander Cábanas tiene un altar para el Divino Niño

LUIS ROSADO VEGA, Tizimín.- David Alexander Cábanas Canul y su madre, Lízbeth Canul González, viven con la esperanza que aparezca un donante de riñón.

Madre e hijo, de 12 años, viven en esta comisaría, ubicada a 60 kilómetros de la cabecera. Es el último pueblo de Yucatán rumbo a Kantunilkín, Quintana Roo.

El adolescente, quien estudia en la telesecundaria de una comunidad cercana de San Hipólito, padece de insuficiencia renal y necesita un trasplante de riñón.

Hace un par de años su madre comenzó a tocar puertas con autoridades municipales y estatales en busca de apoyo para el niño.

A pesar de su padecimiento, el menor tiene muchas ganas de vivir y le gusta el estudio. Todos los días un primo lo pasa a buscar en bicicleta y recorren un kilómetro para llegar a la escuela. Cuando se siente cansado o decaído prefiere quedarse en casa.

En la escuela, la maestra María Esther Celis Perera dice que hace algunos días entró al salón de David Alexander y lo notó pálido.

Fue cuando se ocuparon de hacer público el caso, pues se han dado cuenta que su madre ha hecho gestiones y no ven respuesta.

Lízbeth Canul dice que ha batallado mucho con su hijo tanto que se ha convertido en su enfermera personal. Todos los días lo dializa al llegar la noche. David Alexander duerme en un pequeño cuarto de dos por dos metros, donde está el aparato que sirve para dializar.

Sus necesidades fisiológicas las hace en ocasiones en una caja, pues para evitar infecciones su madre prefiere no llevarlo al sanitario que usa toda la familia. Le ha tocado ingresar a su hijo cuando le da una infección.

A raíz de la primera publicación del caso, el domingo 30, el doctor Mario Meneses Mena, director del San Carlos de Tizimín, acudió el lunes por la mañana a casa de la familia para conocer más del problema del menor.

“Me dijo que el gobernador Rolando Zapata Bello está interesado en el caso de David y que a través del secretario de Salud lo mandaron para ver de qué forma puede ayudarlo; yo le dije que necesita una cama, pero lo más urgente es el riñón, pues incluso está en la lista de espera y está preparado para el trasplante”, dice la madre.

La tarde del lunes también se presentó Lizzie Díaz Góngora, presidenta del DIF, con una cama y dijo que el doctor del San Carlos le habló.

“Le dije que David necesita una habitación con baño, pues debería estar en un lugar higiénico para evitar infecciones”, añadió. – WENDY UCÁN CHAN

Preocupaciones de una madre

wOfrecimiento

“Me dijo la directora del DIF que verán la forma de hacer el baño, aunque yo pienso que necesita un lugar más amplio e independiente”, dice la mamá.

wAislamiento

“El día de mañana que consigamos el trasplante, los doctores ya me dijeron que estará aislado durante tres meses; no podrá salir y deberá tener todo a la mano, cerca de la cama”, agrega.

wAhorrativo

La madre del menor señala que su hijo se fastidia cuando está acostado y conectado al aparato. Ya comenzó ahorrar de su gastada de la escuela. Separa cada día 6 pesos para comprar un televisor.

“Le dije que si tanto quiere una tele que ahorre y ya lleva 250 pesos, vamos a ver cómo conseguirla. No es fácil estar acostado todo el tiempo. De lo que ahorra saca 10 pesos para comprar una veladora que le enciende a un Divino Niño que le regalaron por una buena mujer en Mérida”.

Con la voz entrecortada, la mamá cuenta que su hijo ya sabe de la muerte pues siempre se sienta hablar con él y le explica que si un día muere se irá con Dios.

“En una ocasión lo noté deprimido en el baño, pero le dije que Dios sabe cuándo llegará nuestro día; él está preparado pero también tiene muchas ganas de vivir”, dice la madre




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