Elevan colores al cielo

Recomendaciones en Tizimín para volar papagayos

Niños de escasos recursos elevan papagayos hechos por ellos mismos, con varillas de tajonal, bolsas de plástico y papel de pan. Utilizan hilos de hamacas viejas, deshiladas

TIZIMÍN.- La temporada de papalotes ya se inició en los campos deportivos, donde es común ver a niños y familias elevando sus papagayos.

Junto con la diversión también aumentan los riesgos, pues cada año se registran apagones en colonias y fraccionamientos por los cortocircuitos que estos causan en el tendido eléctrico.

Luis Arceo Vivas, titular de Protección Civil Municipal, exhorta a los padres de familia a cuidar que sus hijos no eleven sus papalotes en las calles ni mucho menos en los techos de sus casas.

“Se han dado casos de que al enredarse en los cables, causan cortocircuitos y se dañan aparatos domésticos; además perjudican a las familias porque se quedan sin servicio de luz”, dice.

“Por eso es recomendable que vayan a los campos deportivos o a lugares descampados, que eviten que los niños estén en la calle donde pueden ocasionar accidentes viales”, agrega.

Armando Couoh Och, quien se dedica a la elaboración de papalotes, señala que los hay de todo tipo, colores y precios, desde 20 hasta 100 pesos.

Los papagayos están hechos de papel de seda, papel de pan o de cartón.

Según dice, en un día puede vender de siete a 10 papalotes y obtiene hasta 300 pesos.

“Ahora están de moda, tenemos por encargos, al gusto que quieran”, dice.

Couoh Och vende en el fraccionamiento los Aguacates, a una cuadra de la cancha de básquetbol.- WENDY UCÁN



Volver arriba