Denuncia irregularidades en el IMSS

Posponen operación en Tizimín que ya estaba programada

María Canché Uh y su padre José Canché Aguayo en las oficinas del Diario, donde denunciaron ayer presunta negligencia del IMSS

TIZIMÍN.- “¿Cómo pueden haber médicos negligentes en el IMSS?”, expresa enojada María Amira Canché Uh, luego de que en la institución le pospusieron una operación que estaba programada.

María Canché se presentó ayer a las oficinas del Diario, acompañada de su padre, José Canché Aguayo, para denunciar las irregularidades cometidas en el Seguro Social anteayer martes 8.

La mujer, de 36 años de edad, relata que ingresó al hospital el pasado lunes a las 2 de la tarde. Su médico familiar le programó una operación de los ovarios para el martes en la mañana.

“Desde el lunes por la noche me pusieron en ayunas, porque yo sería la primera a la que operarían en el turno de la mañana. Desde las 7 de la mañana me prepararon y las 7:30 estaba lista para ser intervenida. Me pasaron a terapia intensiva (sic) y en cualquier momento debía entrar a quirófano”.

Sin embargo, dice que llegó una joven y la pasaron primero, por una cesárea.

“Yo no sabía de quién se trataba. De repente entró el director del hospital, Javier López Díaz, y los médicos lo felicitaron porque ya era abuelo; ahí entendí las atenciones y apapachos…”.

“Los doctores me dijeron que esperara, que después de la cesárea yo seguía, pero llegó una persona de urgencia y en lugar de que la atiendan todos se fueron al comedor a festejar. Llevaron pastel y refrescos. Desde donde estaba veía todo y no decían a qué hora me iban a operar”.

La mujer afirma que así llegó la hora de comida de los médicos y cuando regresaron ya era el cambio de turno.

“Cuando me vieron, me dijeron que no podían operarme porque había otras personas programadas, que si quería podía esperar a ver si había cupo o, si no, al día siguiente, pero no estaba seguro porque también habían pacientes programados”.

“Me sentía cansada, entumida de estar acostada en cama, y con hambre, les dije que ya no quería seguir y que me dieran de alta. Comencé a llorar, no aguantaba más, creo que me vieron mal y por eso me querían pasar a operación, pero ya no estaba en condiciones, la presión se me había subido”.

Canché Aguayo, padre de Amira, dijo que casi a las 5 de la tarde les avisaron que ya no operarían a su hija. “Nueve horas estuvo acostada, pero a la hija del director le dieron todas las atenciones, hasta dejaron pasar a su madre al quirófano”.

Canché Aguayo dice que no quiso firmar la hoja de alta “porque no se entendía nada”.- WENDY UCÁN CHAN

En síntesis

“No es fácil”

“¿Qué clase de médicos son los que tenemos? ¿Para eso pagamos? ¿Hasta cuándo va a tener que ser intervenida mi hija? Hay que comenzar a sacar cita con su doctor y no es fácil”, dijo José Canché Aguayo, papá de la mujer.

Día perdido

La paciente ingresó al hospital desde un día anterior para la operación en los ovarios que se debía realizar el martes.




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