Casi no vive para contarlo

Dormía cuando se dio cuenta que se quemaba su casa

TIZIMÍN.- En un abrir y cerrar de ojos José Beh Sosa perdió su patrimonio, luego que su casa de paja se incendió, al parecer de modo intencional, anteayer en la calle 35 entre 20 y 22 de la colonia Komichén.

Ayer por la mañana el afectado, de 68 años, no creía que lo construido en un año lo perdiera en pocos minutos.

Según dice, eran cerca de las 2 de la mañana cuando de repente escuchó un ruido y sintió calor encima de él. Al abrir los ojos se percató que el techo de su casa se quemaba.

“Salí a la puerta buscando agua y con cubetas traté de apagarlo; los vecinos pidieron ayuda y llegaron policías y bomberos”, contó.

Como pudo, Beh Sosa sacó varias pertenencias que había en el interior, pero se le quemó su su hamaca, ropa y herramientas que le servían para sus trabajos. Dice que por más que los bomberos hicieron lo posible, su casa quedó reducida a cenizas.

Beh Sosa atribuye el incendio a hechos vandálicos de un grupo de drogadictos que vivían en la parte de atrás de su terreno. “Según me dicen los vecinos, antes de las 2 de la mañana vieron a esos maleantes andando en la calle y todo parece indicar que fueron ellos porque durante la mañana agarraron sus maletas y se fueron del terreno que tenían invadido”.

“Ni ganas tengo de interponer una denuncia, sólo voy a perder tiempo y dinero, luego no sé si me puedan hacer justicia” dijo.

El afectado dijo que aunque sea sin techo, seguirá durmiendo ahí, pues no tiene a dónde ir. “No sé con quién acudir y yo no tengo trabajo. De vez en cuando me hablan de vaquero o para chapeo, hago de todo” dice.

“Lo importante es que yo estoy vivo, porque de haber estado dormido profundamente, estaría muerto”, expresó.- WENDY UCÁN CHAN




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