Alboroto por toro suelto

Sale de presunto matadero de un sector de Tizimín

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TIZIMÍN.- Se escaparon ayer un toro y un caballo de un terreno, lo que ocasionó alboroto de vecinos en el fraccionamiento Los Aguacates.

Como a las 9:30 de la mañana, vecinos de la calle 70 se espantaron cuando vieron los ojos de un toro que se asomaba por las ventanas.

Los vecinos comentaron que el toro saltó una albarrada y se paseaba muy campante por un jardín.

Asustadas, las amas de casa pusieron a sus hijos a buen resguardo. Una vecina grabó a una mujer de la tercera edad que lavaba ropa en el patio de su casa, mientras le gritaban “no se mueva, no se mueva.”.

Con mucho miedo, algunas señoras se acercaron a tomar fotos. Según afirman, no es la primera vez que les pasa algo así, con frecuencia tienen este tipo de visitas. Animales se pasean por los alrededores y las autoridades, aseguran, no hacen nada al respecto.

Ante el alboroto, llamaron a la Policía por la preocupación de que el toro se lanzara sobre ellas. Cuando acudieron al llamado los policías, los empleados del predio lazaban al toro y al caballo.

Testigos comentan que le dieron dinero a los policías para que no se levantara el acta correspondiente.

“Resguardo”

Cuando se comprobaba el reporte de los vecinos, llegó al lugar uno de los empleados del propietario, “Cuy”, a quien se le preguntó por qué hay animales en su predio. El sujeto dijo que ese espacio no es un matadero clandestino, sino que sólo se resguardan animales vivos que se llevan al rastro TIF de la ARIC (Agroindustrias del Oriente de Yucatán).

Se le preguntó si es verdad que en ese sitio se matan animales de manera clandestina, según quejas constantes de los vecinos que habitan en los alrededores.

El hombre dijo que es mentira y sacó un documento sellado por la Sagarpa que supuestamente avala que los animales se benefician en el rastro de la ARIC y que el lugar solo sirve para resguardo de animales rechazados.

Los vecinos aseguran que todo el tiempo hay zopilotes y moscas merodeando los alrededores, atraídos por los restos de tripas y sangre de los animales bovinos que presuntamente se sacrifican en el lugar. En cuanto al mal olor que no se soporta cerca del mediodía, los vecinos comentaron ya están hartos de la pestilencia.

Cerca del mediodía se presentó ayer a las oficinas del Diario Wílberth Cauich Falcón, hijo del “Cuy”, para reprochar que los reporteros se hubieran metido a tomar fotos al predio de donde se escaparon los animales. Se le explicó que las fotos se tomaron afuera.

Por cierto dijo que ayer la Policía custodió a sus empleados hasta que llegaron los animales lazados a las instalaciones de la ARIC, para beneficiar a los animales.

“Tengo miedo de que se publiquen cosas que no son y que afecten a mi negocio, ya que el predio de mi papá es un centro de acopio y no se matan animales en ese lugar; reconozco que el problema de de hoy es que se escapó un toro; si ocasionó algún daño a los vecinos, yo me hago responsable”, dijo. “Todos los animales que se resguardan ahí están certificados y cuenta con todos los permisos”.- JACQUELINE MEJÍA CASTOR




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