Tamaliza en Navidad

Cena especial para familia con nueve hijos en Valladolid

Bautista Tziú Loría urde una hamaca para venderla y ayudar a completar los ingresos de su esposo, Jorge Dzul Dzul. La acompaña una de sus hijas, en su casa de Valladolid

VALLADOLID.- Jorge Dzul Dzul tiene 50 años y es papá de nueve hijos. Es campesino y apenas les alcanza para comer. En Navidad nunca hacen festejo, por sus bajos recursos, pero este año prepararán unos tamalitos para cenar y salir de la rutina. Sólo para eso les alcanza.

La familia vive en un callejón, cerca de la calle 24, de la colonia Fernando Novelo. Tienen una casa reducida, de un programa gubernamental (Fonden). A un lado tienen un pequeño cuarto. Viven en condiciones de marginación, no cuentan con servicio de agua potable ni corriente eléctrica. Para bañarse, a una vecina le pagan y llenan de sus cubos de agua.

Hace poco, el papá quiso adquirir el servicio de energía eléctrica, pero se le frustró el intento al darse cuenta que eso era demasiado caro.

Su familia está integrada por su esposa, Bautista Tziú Loría, dos hijos y siete hijas; el más grande tiene 18 años y la más chica de un año.

El más grande acaba de terminar la preparatoria en el Colegio de Bachilleres y está en busca de trabajo para ayudar económicamente a su familia y que sus hermanitos puedan seguir estudiando.

A Jorge Dzul le cuesta mucho costearles los estudios a sus hijos. Sólo les pide que aprovechen la oportunidad, ya que él y su esposa son analfabetas; esto les ha perjudicado en muchas cosas.

La mamá, Bautista Tziú, urde hamacas para ayudar a cubrir los gastos. Le pagan 20 pesos por tubo de hilo. Al día urde un tubo, de modo que es mínimo el ingreso.

El único apoyo oficial que tienen es del programa “Oportunidades” y este ingreso no les sirve de mucho. Jorge Dzul asegura que las autoridades municipales jamás se aparecen por el rumbo en el que viven. “Los vimos en las campañas del año pasado, cuando llegaron con promesas, y de ahí jamás volvieron”.

La familia dice que en el callejón donde viven es muy peligroso, siempre se esconden ahí los borrachos y mucha gente va ahí a drogarse. También se arman los pleitos en la madrugada, cuando ya andan perdidos por lo que ingieren. “La Policía nunca entra por aquí a hacer sus rondines. Cuando hay problemas, la Policía dice que no puede entrar a esta zona”.

Para esta Navidad están conscientes de que no hay dinero para comprar regalos.- David Osorio Marfil

Sin recursos

La familia de Jorge Dzul Dzul no tiene dinero para celebrar la Navidad.

Contentos. Sin embargo, están contentos porque se saldrán de lo cotidiano. Por primera vez podrán preparar unos tamalitos en Nochebuena.

Primera vez. Antes, jamás habían tenido algún tipo de celebración para estas fechas. El mayor deseo de esta familia es tener salud y mucho trabajo, según manifestaron.




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