Sospechan de los dos vigías

Robo de 500,000 y daño a equipos en constructoras

Manuel Sánchez Vega, de Impsa,  muestra equipos como los robados

PROGRESO.- Los vigilantes Roger Hernández Ponce, de 54 años de edad, y Gilberto Euán son sospechosos del robo de poco de más de $500,000 en maquinaria y herramientas, y daños a equipos de construcción y en el cableado de las cámaras de vídeo vigilancia cometidos en las constructoras Infraestructura Marítima y Portuaria (Impsa) e Infraestructura y Edificaciones del Sureste (IES), en la colonia ejidal Paraíso, a un kilómetro al oriente de la carretera Mérida-Progreso.

Hernández Ponce dijo que tres o cuatro encapuchados llegaron en un vehículo anteanoche a las 10, tras someterles les ataron con calcetines las manos y perpetraron el asalto.

Las autoridades sospechan de ellos porque no pidieron ayuda, pese a no estar amordazados ni atados de pies, a la 1:30 de la madrugada de ayer, cuando a las instalaciones llegó un camión de las empresas para llevar material para El Cuyo, Tizimín.

El operador del camión dijo que no vio a los vigilantes ni vio algo extraño, así que cargó el material y se retiró.

Los presuntos ladrones tuvieron tiempo suficiente para entrar a las tres bodegas y sacar -según rápido inventario- tres plantas de soldadura autógena, cada una de $13,000; una cortadora de plasma con valor de $100,000; un taladro hiltis de $45,000 y seis taladros con valor total de $25,000.

También se llevaron un taladro demoledor de $3,000, una báscula digital de $13,000, una báscula de $9,000 que utilizan para laboratorio, dos aspiradoras, así como una caja de herramientas.

Reporte a las 2:30 a.m.

Los dos vigilantes relataron que lograron desatarse a las 2:30 de la madrugada y, debido a que los asaltantes les robaron el celular, fueron a la funeraria Reyes Rodríguez, ubicada a unos 500 metros, y pidieron al encargado un teléfono para reportar el robo a la policía y avisar a los encargados de la constructora.

En menos de media hora llegaron patrullas estatales y municipales, al mando del director de la corporación municipal, Carlos Flores Moo, para iniciar las investigaciones que continuaron durante todo el día.

Hernández Ponce, de la empresa Sermpens, dijo que aunque no lo amordazaron ni le amarraron los pies, por miedo no corrió ni gritó cuando llegó un camión a la 1:30 de la madrugada.

Las investigaciones arrojan que antes del asalto pasó un automóvil por las empresas y al mediodía estuvo estacionado un Chevy rojo, que se presume estarían vinculados con el robo.

Manuel Sánchez Vega, superintendente de Impsa, mostró los daños que los ladrones hicieron a equipos que no pudieron llevar.- G.T.V.




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