Sin papá y sin Navidad

La justicia no llega a 4 meses de un homicidio con yate

Reina García Anguas, viuda del ultimado buzo pescador Moisés Martín Ku Canul, y sus dos hijos,  Jennifer Natalí y Moisés Manuel

PROGRESO.- Reina García Anguas solicita justicia a cuatro meses que su esposo, Moisés Martín Ku Canul, falleció desangrado luego que le cercenó la pierna izquierda la propela de un yate que lo atropelló el 10 de agosto, cuando buceaba para pescar frente a Uaymitún en un área señalizada con una boya.

La viuda indica que Abel Braga Rodríguez es el dueño del yate y sigue sin dar la cara, y la Fiscalía del Estado no ejerce la acción penal contra él por el homicidio.

Recuerda que Braga Rodríguez subió al esposo de ella al yate y, aunque él se desangraba, primero llevó a su familia a su casa y después llevó al pescador a la playa, lo entregó a la Policía y huyó.

-Abel Braga Rodríguez ha hecho todo lo posible con el dinero que tiene para que no sea castigado, y ha logrado que la justicia no lo alcance.

Ahora, cuatro meses después, los dos hijos del pescador ya escribieron sus cartas a Santa Claus.

Moisés Manuel, de cinco años, pidió una patineta y una Playstation, y Jennifer Natalí, de ocho años, unos patines y una tablet.

-Para estas fechas su difunto papá les compraba sus regalos en Navidad, pues ganaba muy bien en la pesca de pulpo y langosta -dicen la viuda y María del Carmen Anguas Canul, madre del pescador que al morir tenía 31 años de edad.

Reina García limpia casas de familias vecinas y así obtiene algunos recursos para la alimentación, ropa y escuela de sus dos hijos.

Aunque recibe la ayuda de sus padres y sus suegros, no puede darles a sus dos hijos los regalos que le piden, y no sabe qué decirles en la noche de la Navidad.

-Hago todo lo posible para que mis hijos no pasen una Navidad triste, pero no tengo dinero para comprarles los juguetes que en sus cartas le piden a Santa Claus; ellos no entienden todavía que su papá ya no está con nosotros.

-Mi hijo dice que cuando quede grande y su papá regrese de viaje no lo va a reconocer -dice la viuda.

Reina García vivía en unión libre con Ku Canul. Su suegro, Manuel Ku Vivas, denunció el homicidio ante la agencia 19 de la Fiscalía del Estado, pero no hay avances en las investigaciones.

Aseguran que Braga Rodríguez escondió el yate y no lo ha vuelto a sacar e, incluso, sospechan que ya lo vendió para borrar las evidencias que lo inculpan.

Reina García dice que a los pocos días que murió su esposo, un abogado cuyo apellido ya no recuerda se hizo cargo del caso, pero al poco tiempo lo abandonó, no avanzó nada y ella sospecha que él se vendió al dueño del yate.

Ahora el abogado Santos Gabriel Canto lleva el caso y, luego de varias semanas, le dijo ayer que habrá una audiencia el viernes 27 en la agencia 19 de la Fiscalía, para continuar con el proceso.

La viuda afirma que por ser pobres no las ayudan ni toman en cuenta las autoridades encargadas de procurar justicia. “Nos dan largas, y de esta situación se agarra el dueño del yate para no pagar la indemnización por la muerte de mi esposo”.

-El señor Abel Braga cenará en la Navidad con toda su familia, pero en su conciencia aún pesa la muerte de un pescador que dejó en la orfandad a dos niños que le piden a Santa Claus que les traiga sus regalos -añade.

-Ya no sé a quién recurrir para que me escuchen, sólo encuentro puertas cerradas. Pido públicamente al gobierno estatal que intervenga para que se haga justicia -dice en la víspera de Nochebuena.- Gabino Tzec Valle




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