"Sentí que volví a la vida"

“Sentí que volví a la vida”

Aferrados a balsas de unicel pasan 30 horas en el mar

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Los náufragos Cristóbal Cruz Ferrales y Ángel Tinal Santana llegan a los muelles de Yucalpetén
Los pescadores Marcos Antonio Jiménez y Salvador Cruz Ferrales, quienes rescataron a los náufragos Cristóbal Cruz Ferrales y Ángel Tinal Santana. A la derecha, Teresa Santana (primera a la derecha) espera en Yucalpetén la llegada de su hijo Ángel
Ángel Tinal Santana, con quemaduras en el abdomen. Abajo, las balsas de unicel con que se salvaron él y Cristóbal Cruz


PROGRESO.- Cuando el pescador Marcos Antonio Jiménez (a) “Negro” vio dos balsas de unicel que flotaban y que de ellas estaban agarrados su hermano Cristóbal Cruz Ferrales (a) “Bush” y su compañero Ángel Gaspar Tinal Santana (a) “Cocoliso”, lloró de alegría porque los halló vivos a 35 millas (64.82 kilómetros) de Yucalpetén.

Salvador Cruz Ferrales también lloró cuando vio a “Bush” y “Cocoliso”, quienes estaban desfallecientes cuando se acercó la lancha con sus dos salvadores, que los hallaron tras extenso recorrido marino, desde Yucalpetén hasta frente al faro de El Palmar, cerca de Celestún.

Recé mucho

-La mera verdad, nunca pensé en encontrar con vida a mi hermano, pero recé mucho y le pedí a Dios que me ayudara a encontrarlo con vida y me concedió ese milagro. Estoy muy agradecido con el Señor -dijo Jiménez, mientras ayudaba a bajar de la lancha a “Bush”, quien es su hermano, aunque no comparten los apellidos.

Tinal Saldaña y Cruz Ferrales, entrevistados por separado mientras paramédicos municipales les atendían, dijeron que ya estaban cansados y con el abdomen lastimado después de 30 horas de naufragio y de estar agarrados a las balsas, cuando de pronto escucharon el ruido del motor fuera de borda.

-Cuando vi que se trataba de mi hermano “El Negro”, sentí que volví a nacer -relató Cruz Ferrales.

-Tuve miedo de morir ahogado. Mis dos hermanos Salvador y Marcos Antonio nos salvaron la vida, pues ya no aguantábamos más, teníamos mucha sed, sueño y hambre -añadió.

Ambos jóvenes salieron el domingo en la tarde en la lancha “Marinos”, de 25 pies de eslora, a pescar sardina.

Debían de retornar el lunes en la mañana, al igual que lo hacen los demás sardineros.

Cruz Ferrales y Tinal Santana, de 22 y 21 años de edad, tienen 12 años de experiencia en la pesca.

El primero

Sobrevivieron a su primer naufragio gracias a que no se desesperaron y a que se mantuvieron agarrados de las balsas. Tenían las esperanzas de que sus familiares y amigos saldrían a buscarlos al darse cuenta de que no llegaban al muelle La Caleta.

Tinal Santana relató que pescaron toda la noche del domingo, tenían como 700 kilos de sardina y el lunes a las 9 de la mañana, cuando emprendieron el retorno a Yucalpetén, se encontraban frente a Sisal, pero una fuerte marejada embistió a la “Marinos” y se hundió por el peso del motor, pesca y redes.

Alejamiento

La lancha se hundió por completo y los dos pescadores se lograron agarrar de las dos balsas, pero las marejadas y vientos del Noreste los alejaron del sitio del naufragio.

No se soltaron de los artefactos que sirven para colocar las lámparas que usan para atraer la sardina.

Así pasaron todo el día y la noche del lunes. No durmieron porque si lo hacían, se podían soltar de las balsas y entonces se podrían ahogar.

Ayer a la 1 de la tarde fueron hallados por el “Negro” y Salvador, a bordo de la lancha “Luciana IV”, quienes les rescataron y dieron agua para que se recuperaran.

El lunes a la medianoche el “Negro”, que salió a buscar a la “Marinos”, había hallado los paños de redes y ayer a las 6 de la mañana había encontrado la lancha hundida.

A esa hora “Negro” y su acompañante reportaron el caso a la Capitanía de Puerto y pidieron ayuda.

Pescadores a bordo de cuatro lanchas peinaron la costa desde Chuburná hasta Celestún con positivos resultados.

Un grupo de pescadores rescató la lancha hundida y la remolcó a La Caleta, donde llegó a las 2:30 de la tarde.

A las 4 de la tarde de ayer, escoltada por dos lanchas, arribó la “Luciana IV” con los náufragos y se desató el júbilo y llanto de alegría de sus familiares que esperaban en los muelles del puerto de abrigo de Yucalpetén .- GABINO TZEC VALLE

De un vistazo

Atención médica

Los dos jóvenes náufragos fueron atendidos por paramédicos municipales y después fueron llevados al Centro de Salud.

Rezó a la Virgen

Teresa Santana Uvalle dijo que rezó mucho y le pidió a la Virgen de Guadalupe que salve a su hijo Ángel Tinal Santana y a su compañero de pesca.

Le regresa el alma

Siento que el alma vuelve a mi cuerpo; pensé lo peor, pero gracias a la Virgencita mi muchacho se salvó, afirmó Teresa Santana.




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