Estampida de visitantes

El norte espanta a los turistas del Carnival Triumph

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Paseantes locales se bañan en el mar picado por el norte del frente frío No. 43. A la derecha, visitantes que llegaron temprano, esperando disfrutar de sol y mar, soportan los fríos vientos en el malecón
Masajistas luchan para sujetar un toldo ante los fuertes vientos, al desarmar su módulo de trabajo durante la jornada del lunes
Pasajeros del crucero Carnival Triumph huyen del malecón al azotar el norte. Abajo, una familia resiste el mal tiempo
El fuerte viento causado por el norte hizo de las suyas y ahuyento a los pasajeros que visitaban el malecón de Progreso durante la jornada del lunes


PROGRESO.- Aunque amaneció con cielo medio nublado y el mar en calma, el clima cambió poco después de las 8 de la mañana, cuando los pasajeros del crucero Carnival Triumph empezaban a llegar a las playas del malecón.

De pronto el norte comenzó a azotar a las 8:25 de la mañana, cuando los artesanos, meseros y masajistas instalaban su puestos, módulos, mesas y sombrillas y habían llegado como 50 pasajeros.

Los vientos, que en la costa alcanzaron velocidades de 70 kilómetros por hora, una ventisca de arena y una pertinaz llovizna hicieron huir de la playa del malecón a los pocos turistas del Triumph para buscar algún refugio.

Los vientos del norte hicieron volar sombrillas de las mesas que se habían colocado en la playa. Una sombrilla grande salió disparada de la playa y detrás corrió un mesero, aunque no pudo alcanzarla antes que ella pasara encima de la barda.

La sombrilla quedó tirada en la avenida, a menos de un metro de un negocio donde estuvo a punto de estrellarse.

Las masajistas, quienes no habían acabado de instalar sus módulos, padecieron los estragos de los vientos, pues movieron las estructuras de sus bases y por poco vuelan, pero las trabajadoras las sujetaron y desmantelaron de inmediato. Poco después se retiraron de la playa, pues ya no podían trabajar.

Artesanos

Los artesanos que habían colocados sus puestos, a su vez, se apresuraron a retirarlos, al igual que los productos que venden, ante el temor de que salieran disparados por los fuertes vientos.

Los vendedores ambulantes también huyeron de la playa cuando comenzó a llover.

En menos de media hora cambió el panorama en el malecón, pues lo que se antojaba como un buen día de afluencia turística extranjera y local se convirtió en estampida de los pocos pasajeros que habían desembarcado y de los paseantes meridanos que llegaron al puerto antes que azotara el norte.

El Carnival Triumph llegó a las 6 de la mañana procedente de Galveston.

Los prestadores de servicios esperaban buenas ventas, pues en el barco llegaron 3,340 pasajeros.

Desembarcaron 2,000 turistas, pero la mayoría viajó a las zonas arqueológicas y sólo 200 se quedaron en el puerto, de los cuales menos de 50 recorrieron el malecón por menos de una hora; pocos también estuvieron en el tianguis artesanal.

Al mediodía ningún pasajero del crucero se encontraba en la playa. Solo había paseantes meridanos que, a pesar del norte, se metieron a bañar en el mar que se encontraba picado.- GABINO TZEC VALLE




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