Por segundos se salvan de morir

Mujeres a punto de ser sepultadas con chapopote

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A la izquierda, otro ángulo del accidente ocurridos ayer en Valladolid. Arriba, el asfalto que se regó en el piso, poco antes de ser recogido. Aunque se divulgó que el material sepultó a algunas personas, luego se confirmó que no
La camioneta de una empresa vidriera local quedó literalmente aplastada tras caerle encima una enorme góndola llena de asfalto caliente, ayer, en la calle 34 con 39 de Valladolid. Sólo hubo daños materiales


VALLADOLID.- La volcadura de una góndolas de un camión de volteo de doble remolque estuvo a punto de causar una tragedia, ayer en la calle 34 con 39, a donde había acudido a descargar asfalto caliente para pavimentar esa arteria.

El camión circulaba sobre la calle 34 del barrio de Santa Ana, pero a llegar al altillo en el cruce de la 39, dio media vuelta y se acomodó para descargar el asfalto.

Detrás del doble remolque circulaba la camioneta de la empresa “Vidrios Carvajal”, conducida por Jorge Carvajal Dzul, quien se estacionó a un lado del pesado vehículo antes de subir al altillo, para atender un servicio en una panadería.

Segundos después de que Carvajal Dzul bajó de su camioneta, una de las góndolas que se había elevado para descargar el asfalto se ladeó por el peso y cayó encima de la camioneta.

A unos metros de la góndola, por el costado derecho de la calle, iban dos mujeres, que al ver que se les venía encima la estructura, corrieron y se pusieron a salvo. De lo contrario, habrían sido enterradas con el asfalto.

Aunque corrió el rumor de que una mujer quedó enterrada, se confirmó que no.

El conductor del tráiler, Wálter Argenis Aké Maldonado, fue detenido por la Policía Municipal, como responsable del accidente.

Según testigos, le faltó pericia al conductor del camión, pues la manera en que se estacionó para bajar su carga no fue la adecuada, tomando en cuenta que está en un altillo con cruzamiento.

El accidente originó que se cerrara al tránsito la calle 34, desde la 41.

La cantidad de curiosos que se acercó a ver las maniobras de rescate fue notoria, y comenzaron a correr rumores de que había gente debajo del asfalto.

De nuevo algunos testigos de los hechos negaron esa hipótesis, de modo que todo quedó en daños materiales aún por cuantificar.- Juan Antonio Osorio Osorno




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