Lo hallan un día después

Vuelca y no llega al cumpleaños de su hija en Ixil

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A la izquierda, policías municipales cargan el cuerpo de Santos Faustino Chan Basto. Sobre estas líneas, el vehículo que conducía el ahora occiso, que quedó parcialmente encimado en una albarrada


BACA.- Trágica muerte encontró Santos Faustino Chan Basto, de 38 años de edad, cuando el automóvil que conducía volcó anteanoche en la vía Motul-Mérida.

Sin embargo, el cuerpo de infortunado automovilista fue encontrado hasta la madrugada de ayer.

Los hechos ocurrieron a la altura del kilómetro 26+500 cuando Chan Basto, originario de Ixil pero propietario de un taller de refrigeración automotriz en Motul, retornaba a su domicilio anteayer, como a las 10:45 de la noche.

Cuando estaba frente al rancho “Bugambilias”, a un kilómetro del entronque a Baca, el ahora occiso perdió el control del Polo placas UUN-4163 de Quintana Roo, que conducía, según reportes, a exceso de velocidad.

El vehículo salió por el costado derecho y avanzó dando volteretas unos 80 metros entre maleza, troncos y piedras. Un árbol de uaxim y una albarrada detuvieron su loca carrera; el vehículo quedó con las llantas traseras encima de las piedras.

Antes de que llegaran las autoridades, conductores que pasaban por el lugar y empleados del rancho “Bugambilias” vieron que una vagoneta blanca se detuvo en el accidente y sus pasajeros bajaron, supuestamente a auxiliar al accidentado, pero al final sólo robaron el estéreo y otros artículos.

A los pocos minutos llegaron paramédicos de la Policía Municipal de Motul, Cruz Roja, agentes municipales de Motul y Baca, que tomaron datos de lo ocurrido, realizaron una revisión ocular con lámparas en los alrededores, pero no se adentraron en el monte.

Auto “abandonado”

Los agentes que dieron fe de los hechos reportaron el accidente a la Policía Federal, al mando del oficial César López Garza, a quien le informaron que el automóvil estaba abandonado, pensando que el guiador se había ido en la vagoneta blanca.

El vehículo fue sacado en grúa y llevado al corralón.

Cuando la familia de Chan Basto vio que no llegaba a su casa, fueron a buscarlo a Motul, y fue cuando se enteraron del accidente y de que el Polo era propiedad de Cindy Tep Itzá, vecina de Baca quien había dejado el vehículo para que le pusieran el clima.

La esposa del occiso, Rosa Patricia Navarro Chi, ofreció pagar el vehículo.

La familia de Chan Basto preguntó en el hospital de Motul y a médicos particulares por su pariente, pero sin resultado. Le llamaron a su celular, pero mandaba a buzón y luego se apagó.

Fue cuando regresaban a Ixil que acordaron revisar mejor el área del accidente y encontraron el cadáver a unos 40 metros de donde quedó el automóvil.

Según el peritaje, al no llevar el cinturón de seguridad Chan Basto salió volando de una de las ventanillas, cayó boca abajo, pero falleció anteanoche mismo por traumatismo craneoencefálico, pues la frente y parte de la cabeza quedaron astilladas.

La familia de Chan Basto afirma que el trabajador iba de prisa porque pretendía llegar al cumpleaños de su hija. Dieron fe de los hechos agentes de la Secretaría de Seguridad Pública al mando del comandante Antonio Tut Matú y el Policía Municipal, Jorge Martínez Bacelis, y por la de Baca, Hernán Peniche. Por la Cruz Roja, Reina Aké y Alejandro Mex.- Mauricio Can Tec




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