"Piden riendo 'happy end'"

“Piden riendo ‘happy end’”

Confirman que hay demanda, pero niegan que se dé

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Turistas de crucero disfrutan de un masaje en uno de los tres módulos que la Semarnat tiene concesionados en la playa del malecón
El único varón que presta servicio de masaje en uno de los tres módulos con concesión federal que operan en la playa del malecón. A la izquierda, una masajista con hipil en esa zona


PROGRESO.- Cada lunes y miércoles, cuando llega un crucero, cobra vida la industria de los masajes, que genera empleos directos para unas 100 personas y se concentra en el malecón, el tianguis artesanal y dos calles.

Pero también cada lunes y miércoles de crucero surge el tema del “happy finish” o “happy end” (final feliz).

Masajistas entrevistadas prácticamente descartan que en el puerto se preste ese polémico servicio y consideran que es una leyenda urbana del sector turístico.

Sin embargo, otras masajistas consultadas confirman que “el happy finish lo piden turistas varones que llegan en los cruceros”.

Incluso, afirman que la demanda del final feliz, “happy finish” o “happy end” no es nueva; llegó a esta ciudad desde que se empezó a prestar servicio de masajes en la zona turística del malecón.

-Hay pasajeros que dicen riendo ‘happy end’, pero no se les hace caso; se les indica que lo que piden no se da y se les precisa que el masaje es relajante y con la garantía de un buen servicio y que al término estarán felices -afirma una masajista.

-Es probable que haya quienes sí lo den -dice otra masajista entrevistada-, pero no en los módulos en el malecón porque están al aire libre; es difícil que se haga en esos módulos. Sería en otros lugares, pero no nos consta.

-A lo mejor en hoteles a donde llevarían a los turistas, pero no se puede afirmar -dice la entrevistada.

Las masajistas también aseguran que el polémico servicio no se da en los módulos de masaje en el tianguis artesanal que el Ayuntamiento instaló en el local del FUTV.

Margarita Martínez Vizuett, dueña de Mayan Spa, que se ubica en la calle 80 entre 21 y 23 cerca del malecón y ofrece masajes relajantes, a su vez relata que hasta hace cuatro meses llegaban grupos de pasajeros y preguntaban por el servicio de “happy finish”. -Al principio eran dos o tres, luego grupos de hasta 10, pero se les aclaraba que no se daba ese servicio. Los turistas dijeron que en el malecón les habían informado que en Mayan Spa daban servicio de happy finish -recuerda.Ella recurrió a la Dirección de Recaudación Fiscal, por la campaña negativa que daban a su negocio; la dependencia intervino y dejaron de llegar turistas a pedir el final feliz. Margarita Martínez también dice que en los módulos de masajes y los locales establecidos funcionan sólo los días de crucero y sus precios varían, en tanto Mayan Spa cobra 20 dólares por una hora o 15 dólares si son dos personas, pero en otros negocios bajan el precio.

María Cetina, a su vez, indica que la publicación de una fotografía del módulo de masajes donde ella labora en el andador del malecón, en una nota del 10 de enero en que se habla del “happy finish”, les causa problemas, pues parece que se indica que ahí se presta ese servicio.

-Hasta en las redes sociales se habla del módulo de masajes con final feliz; por eso es preciso aclarar que en este módulo los masajes que se dan son relajantes -dice.

-Para los pasajeros y las turistas, el final feliz es que queden felices y relajados después de recibir sus masajes -apunta.

El servicio de masajes llegó en 2008, cuando Marina Castro y Magaly Alférez empezaron a prestarlo en dos módulos con un total de 10 masajistas en el malecón.

Hace dos años, en 2012, cobró auge y fue ordenado por el Ayuntamiento.

Hoy es el servicio que tiene mayor demanda entre los turistas de crucero, que pagan de 15 a 20 dólares (de 193.50 a 258 pesos) por media hora o una hora de masaje, lo que según las masajistas es más barato que en Cozumel.

El servicio es prestado por 11 grupos o permisionarios, regulado por la Secretaría de Salud del Estado, supervisado por el Ayuntamiento y también es fuente de ingresos para la Semarnat y dos direcciones la Comuna.

Pero hasta la fecha, la industria del masaje se mantiene como coto femenino, pues sólo un varón labora como masajista, en la playa del malecón.

El mapa oficial de la industria de masajes turísticos lo traza Ana Cecilia Meza Rodríguez, directora de Recaudación Fiscal, Turismo y Mercados del Ayuntamiento.

-En la playa del malecón funcionan tres módulos de masajes que tienen concesión de zona federal que la Semarnat otorgó a Magaly Alférez, Marina Castro y el restaurante Eladios. En total operan 30 camas, pero no le pagan al Ayuntamiento sino a la Semarnat.

-En el andador del malecón, tres grupos tienen 10 camas. En el tianguis artesanal (que el Ayuntamiento instaló en el local del FUTV) hay dos grupos, cada uno con cinco camas. Recaudación Fiscal cobra $50 por cama que funciona el día que llega crucero ($1,000 en total).

-En la calle 80 entre 21 y 23 hay dos negocios establecidos y en la calle 23 con 78 hay otro. Los tres pagan, pero derecho de la licencia comercial a Hacienda Municipal.

Además, hay quienes ofrecen el servicio a domicilio como Rosy López, quien tiene un puesto de artesanías en el tianguis del local del FUTV y dice que da masajes relajantes y deportivos.

Ella indica que reparte sus tarjetas entre los turistas y que sus principales clientes son canadienses que residen en el puerto.

Doble regulación

Ana Meza afirma que la Comuna y la SSY regulan el servicio de masajes en el malecón y tianguis artesanal.

-La SSY realiza inspecciones periódicas, y la Comuna supervisa que las masajistas respeten sus áreas de trabajo, que no haya escándalos o conflictos entre ellas y que presten masajes relajantes.

-En las camas de los módulos las masajistas solo pueden dar masajes en el cuello, espaldas, pantorrillas, pies y cabeza, son masajes relajantes -sostiene.

“No se puede”

En respuesta a las versiones de demanda del “happy finish”, la funcionaria municipal señala que no se puede proporcionar otro tipo de servicios porque hay vigilancia constante de los seis inspectores de Recaudación Fiscal, así que en definitiva no se presta ese servicio que supuestamente piden los pasajeros de los cruceros.

Ana Meza recuerda que luego que entró en funciones el Ayuntamiento 2012-2015, el 1 de septiembre de 2012 se dieron a la tarea de ordenar el servicio de masajes.

-Una de las acciones fue que las masajistas que tenían camas en las restaurantes (en los que se instalaron en 2011 por la modernización del malecón) se concentraran en la glorieta del malecón.

-Como parte del ordenamiento, las masajistas portan uniformes y gafetes. Unas visten de blanco, otras de azul, verde y amarillo, rosado y rojo.

-Las masajistas cuentan con toallas limpias para atender a sus clientes, después de cada servicio cambian las sábanas. Hay higiene y buen servicio; incluso, hay pasajeros que repiten el servicio.

La funcionaria además informa que para obtener un espacio en el malecón para dar masajes, la solicitante tiene que presentar certificado o constancia de masajista.

-Pero por ahora sólo se puede autorizar en el parque de La Paz, pues en la glorieta y en el tianguis artesanal ya están ocupados todos los espacios -aclara.

-También pueden establecerse en un local. Para ello tienen qué cumplir los requisitos de solicitar licencia comercial que expide la Comuna -abunda.

Anuncia que el Ayuntamiento, con el apoyo de la Secretaría de Turismo, impartirá cursos de capacitación para todas las masajistas para que estén actualizadas y proporcionen un buen servicio. Al final, se les entregará certificados de masajistas.- Gabino Tzec Valle

Ronda de opiniones

Masajistas y la funcionaria encargada de regular ese servicio turístico hablan sobre sus labores.

Rosy López

Masajista a domicilio

Trabajo como artesana en el tianguis donde tengo mi puesto, y ofrezco el servicio de masaje a domicilio. Mis principales clientes son los canadienses, llevo la cama a sus casas para dar el masaje relajante y terapéutico con duración de una hora, cobro 20 dólares (unos 258 pesos). Soy masajista certificada, tomé cursos y constantemente me actualizo. Los masajes cada día son más solicitados por los visitantes.

Graciela Naal Solís

Masajista

Tengo seis años de experiencia como masajista, el anterior Ayuntamiento pagó un curso de capacitación para todas las masajistas que laboran en el tianguis artesanal y el malecón. Se gana bien y por eso hay que dar un buen servicio; en mi caso, hay días en que gano hasta 80 dólares ($1,032), los turistas que quedan satisfechos del masaje relajante dan propinas, hay quienes regalan hasta 10 dólares (129 pesos).

Ana Cecilia Meza Rodríguez

Directora Recaudación Fiscal

El Ayuntamiento se ha preocupado para que todas las masajistas tengan su área de trabajo y presten un buen servicio a los pasajeros que llegan en los cruceros. A la fecha no hay quejas de los turistas por los servicios. Sabemos que hay visitantes que repiten el masaje el mismo día, pues quedan satisfechos. En breve se darán cursos a las masajistas y también de inglés a los prestadores de servicios.




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