No superan una meta

No superan una meta

Voluntarios van a las casas para vacunar animales

Un menor sostiene a un perro al momento que le aplican una dosis de antirrábica por un voluntario

PETO.- Como no se alcanzó la meta de 1,500 dosis de la vacuna antirrábica en la población, la directora del Centro de Salud, Rosa Alcocer Villanueva, informa que la campaña continuará por varios días con ayuda de unos jóvenes voluntarios.

La doctora señala que con la campaña de vacunación sólo se logró un 70% de la meta esperada, es decir se habrían aplicado unas 1,050 dosis a perros y gatos.

Ante esta situación las autoridades del Centro de Salud tomaron la decisión de implementar medidas para alcanzar el objetivo.

-Dos voluntarios estarán recorriendo los predios de la población aplicando la vacuna. Esperamos que la ciudadanía colabore y permita que vacunen a sus animales -refiere Rosa Alcocer.

-Es importante que la gente tome en cuenta que es necesario que sus perros y gatos reciban la vacuna cuando menos una vez al año.

-De esta manera podemos garantizamos el bienestar de nuestras familias -indica.

-En épocas de calor los animales están más propensos a enfermarse y si queremos mantener erradicada la rabia es importante la participación de la ciudadanía.

Rosa Alcocer agrega que todavía tienen vacunas para cubrir la meta inicial.

-Se pidió el apoyo a dos voluntarios para que recorran los predios de la población en busca de perros y gatos que no hayan sido vacunados recientemente y se les aplique la dosis.

-Tener una mascota implica una gran responsabilidad y por eso tenemos que protegerla ya que convive con nuestras familias.

-Si queremos mantenernos sanos también tenemos que cuidar a los animales.

Alcanzar la meta

-Esperamos que en los próximos días podemos alcanzar la meta ya que se tiene contemplado continuar las visitas domiciliarias.

Respecto a los perros y gatos, la doctora sugiere que sean personas adultas quienes los sujeten para que no haya ningún riesgo.

-Los gatos son los de mayor cuidado porque los tienen que meter en un sabucán para poderlos manejar sin el riesgo de que arañen o muerdan a las personas que las sostienen y a quienes aplican las vacunas -añade.- Miguel Ángel Moo Góngora




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