Denuncia abuso policíaco

Denuncia abuso policíaco

Le decomisan su triciclo que dejó en una parcela

Aurelio Santos Couoh, de 75 años de edad, con el triciclo que le habrían decomisado agentes de la Policía Municipal ayer en una parcela

PETO.- “Es una vergüenza y humillación lo que pasamos los ciudadanos que sólo nos dedicamos a trabajar y somos molestados por la Policía, que nos trata como delincuentes”, denuncia Aurelio Santos Couoh.

El vecino de 75 años de edad denuncia supuesto abuso de autoridad contra agentes de la Policía Municipal.

-Juro por Dios que es la primera vez que piso la comandancia municipal -dice en visita al Diario.

Vestido con su ropa de trabajo y un machete que traía en una funda en su cintura, Santos Couoh relata que los agentes que iban en una patrulla de la Policía Municipal le quitaron su triciclo que dejó cerca de su parcela mientras trabajaba.

-Desde hace varios años tengo mi parcela en la calle 17 de la colonia Fátima, pero como no puedo llevar el triciclo hasta mi lugar de trabajo, tengo la costumbre de dejarlo en la orilla del terreno de mis vecinos, a quienes tengo pedido permiso para que no haya problemas.

-Para evitar que lo roben, lo encadeno, pues es mi único medio de transporte, pero hoy (ayer) pasé por una situación muy desagradable.

-Nosotros que somos pobres campesinos no estamos acostumbrados a robar porque sabemos que para ganarnos la vida tenemos que trabajar. Me enoja la manera cómo me trataron.

-Cuando los vecinos se dieron cuenta de que los policías subían el triciclo a la patrulla, intentaron impedirlo, pero fue en vano.

-Lo peor de todo es que me trataron como a un ladrón, ya que según los policías tenían que confirmar que el triciclo no sea robado, pues tienen reportes de robos.

-Esto ocurrió como a las 8 de la mañana y tuve que interrumpir mi trabajo para ir a pie a mi casa para buscar la factura, y me lo regresaron.

-Nos tratan peor que a los delincuentes. Mientras a nosotros nos andan perjudicando, los que realmente cometen los delitos siguen impunes.- Miguel Ángel Moo Góngora




Volver arriba