Patrimonio consumido

El fuego se pudo haber originado por una chispa

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Los bomberos fueron duramente criticados por los presentes por su tardía respuesta, aunque ellos argumentaron que estaban en un servicio en Santa Elena cuando recibieron el llamado. A la izquierda, momento en que se quemaba una de las piezas de guano
A la izquierda, los restos de las piezas de guano quemadas, poco después de que se logró extinguir el fuego. Abajo, vecinos ayudan a sacar mercancía de un predio que servía como bodega al tendejón de la familia


TICUL.- La familia Ojeda Uribe perdió su patrimonio en cuestión de minutos, cuando un incendio consumió cuatro piezas de paja.

El siniestro ocurrió ayer alrededor de las 9 de la mañana, en un predio de la calle 35 entre 22-A y 24 del barrio de Santiago.

De acuerdo con Rosa Elena Ojeda Uribe, propietaria del tendejón “Santiago Apóstol”, el incendio se habría iniciado tras encender fuego en su cocina, aunque luego dijo que fue a causa de una chispa.

Al ver que el fuego alcanzaba uno de los techos de guano, la mujer pidió ayuda a los vecinos, e incluso varios trabajadores de un taller zapatero salieron a ver qué ocurría. Como las llamas tomaban fuerza, llamaron a la Policía Municipal y ésta, a su vez, pasó el reporte a los bomberos de la SSP.

Vecinos luchaban

En tanto llegaban las unidades de emergencia, el fuego se extendió aún más. Aunque los vecinos luchaban contra las llamas, los dueños del predio temían introducirse para rescatar sus pertenencias porque en el cuarto había tres cilindros de gas butano.

La desesperación hizo presa de los vecinos y de la familia Ojeda Uribe, al ver cómo se consumía el cuarto de guano y paredes de madera.

Al llegar una patrulla de la policía municipal, y constatar el incendio, volvieron a solicitar de forma urgente al cuerpo de bomberos.

Al paso de los minutos, el fuego tomó fuerza y alcanzó un segundo cuarto.

La impotencia de la familia y de los buenos samaritanos que se unieron a la ayuda se hizo más evidente cuando uno de los cilindros de gas explotó, ya que con mayor razón se negaban a entrar por el temor de que otro cilindro explotara.

Como los bomberos no llegaban, los vecinos se arriesgaron a sacar la mercancía del tendejón de la familia.

El incendio se extendió aún más y alcanzó una tercera y cuarta piezas de la familia habilitadas como bodega y dormitorio, e incluso los vecinos tuvieron que tirar a patadas la puerta de un predio de concreto que estaba adelante de una pieza incendiada para rescatar parte de la mercancía resguardada.

A poco más de 20 minutos del reporte arribó el carrobomba número 854, ante reclamaciones de numerosos vecinos y curiosos. Sin embargo, los tragahumos poco pudieron hacer, ya que la pequeña pipa sólo tenía 400 litros de capacidad y se quedaron sin agua, así que tuvieron que pedir otra pipa.

Los vecinos se indignaron aún más, sobre todo porque tuvieron que pasar otros minutos para que llegara el apoyo. Ante las reclamaciones de la gente, un bombero se acercó a los representantes de los medios de comunicación y alegó que el carrobomba sólo tiene capacidad de 400 litros, y cuando recibieron el reporte se encontraban en un servicio en Santa Elena.

Entre las pérdidas había ropa, electrodomésticos, documentos y parte de la mercancía del tendejón.

En la vía publica quedaron las pocas pertenencias que se rescataron del siniestro.- Sergio Iván Chi Chi




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