Beethoven reina por una noche en Motul

La Orquesta de Cámara ofrece emotivo concierto

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La Orquesta de Cámara de Motul en el concierto que ofreció ante 200 personas en el Centro Cultural Imagine y Más, donde interpretaron la Marcha de Pompa y Circunstancia y la Oda de la alegría, entre otras
Jimmy Canul Pech y Jesús Chan May, primeros violines de la orquesta de Cámara, anteanoche en su presentación. A la izquierda, José Luis Chan Sabido (primero de la izquierda), director y también violinista


MOTUL.- En una noche de gala donde sonaron acordes de grandes éxitos como la Marcha de Pompa y Circunstancia, la Oda a la alegría, y flauta de pan, entre otras de Ludwig van Beethoven, fueron interpretadas por la Primera Orquesta de Cámara de Motul, bajo la dirección de José Luis Chan Sabido.

El concierto se realizó el sábado en el Centro Cultural Imagine y Más, ubicado en la calle 26 entre 31 y 29-A del Centro Histórico.

Al evento, que se inició a las 8 de la noche, asistieron 200 personas, entre ellas el pintor Rubén Calderiuz, quien ha expuesto sus obras en el Centro Cultural.

Director con tablas

Chan Sabido, quien fue director de la orquesta y de la Vienna Music y Art Academy, salió al escenario con sus ocho pupilos que hicieron suya la tarima montada en el patio del Centro Cultural para su concierto, que duró como una hora y 45 minutos.

Al final del concierto, el público premió con aplausos la interpretación de las piezas que hicieron los jóvenes talentos musicales motuleños.

La canción más ovacionada fue la marcha de Pompa y Circunstancia y también la de Peregrina, en la que se contó con la actuación del tenor Guillermo Mena, quien estudió canto en Los Ángeles, California y cuya intervención cerró el evento, que fue parte del programa estatal Primavera Cultural.

Varias personas se acercaron al tenor para felicitarlo por su actuación. Le llovieron los elogios.

Los abrazos y los fuertes apretones de manos también llegaron al director de la orquesta, quien estaba feliz por el trabajo de sus alumnos que mostraron un profesionalismo a pesar del poco tiempo que practicaron.

Lágrimas de la familia

Los familiares de los jóvenes de la orquesta se pararon a aplaudirles y les gritaron “¡Bravo, bravo!”.

Al final, se acercaron a abrazar a sus hijos, incluso se pudo notar las lágrimas de algunas madres de familia por la emoción de ver a sus hijos sobre el escenario.

-La verdad, sí tenía un poco de nervios, pero todo salió bien y valió la pena porque a la gente le gustó lo que hicimos y nos aplaudieron -señaló Jesús Chan May, quien es primer violinista a sus 15 años de edad y se notaba feliz.- MIGUEL ANTONIO AVILÉS FERRERA




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