Alertan de presunta explotación infantil

Una pareja con cuatro niños pide limosna en Motul

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Arriba, La pareja de la mujer que con sus hijos solicita limosnas. A la izquierda la mujer que con cuatro niños a diario recorre calles de Motul para pedir dinero o comida, y para recolectar materiales reciclables


MOTUL.- Pobreza, ignorancia o viveza son las causas que algunos motuleños atribuyeron al hecho de que una familia se dedique a mendigar en calles de esta ciudad.

Se trata de una mujer y cuatro menores de edad, quienes son seguidos por el supuesto marido para vigilarlos en su recorrido.

A diario, la mujer y sus cuatro hijos llegan a Motul para pedir limosna de casa en casa y en los comercios.

La mujer alega que no puede trabajar por los hijos que tiene y dice que pide limosna para darles de comer.

Ella camina con un niño de unos dos años de edad en brazos, y con una niña de unos cinco años.

Dos niñas más, de entre 8 y 10 años de edad, van por la misma calle, solo que ellas por su cuenta piden dinero.

También recolectan envases pet y latas de aluminio, que colocan en un cubo de plástico y en unas bolsas, a fin de venderlos después.

Con la ropa un poco sucia y con el cabello despeinado, cumplen con su fajina diaria, aprovechando la solidaridad de las familias de las casas donde las niñas llaman.

Comen en una acera

Las personas les dan monedas o comida, que la familia guardan para continuar su paso y al mediodía almorzar en alguna acera.

Como a las 3 de la tarde terminan su andar por la ciudad y en la acera de la calle 28 entre 27 y 27, a unos metros de la terminal de los autobuses de Noreste, se sientan a contar la ganancia del día.

Luego abordan un camión para retornar a su comunidad. Es entonces cuando el supuesto marido se acerca para viajar con ellas.

Sofía del Carmen Aké Pisté, vecina de la ciudad, señala que varias veces les ha dado dinero a las pequeñas, pero nunca se imaginó que el jefe de familia las acompañe cuando piden limosna.

-Es una viveza por su parte porque bien que puede trabajar para mantenerlas.

-No es posible que saque a su familia a pedir limosna, cuando es su responsabilidad darles de comer con el sudor de su frente, y no vivir de lo que ellas hacen -añade.

María Candelaria Oxté Pech, a su vez, indica que la pobreza es una realidad, pero no es razón para que el papá de estos menores de edad los saque a pedir limosna.

-Cuando menos, él puede trabajar de albañil o hasta desyerbar en las casas.

-Las autoridades correspondientes deben hacer algo para investigar qué es lo que pasa, puede ser un caso de que están explotando a los menores de edad, tanto por el padre como la madre, que lo permite -afirma.- Mauricio Can Tec




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