Más de un año sin trabajo

Piden a las autoridades que se resuelva un conflicto y se reabra restaurante en Kaua

KAUA.- Trabajadores y sus familias protestaron a las puertas del restaurante “El Balam”, propiedad de la familia de la alcaldesa de Tinum, Natalia Mis Mex y de su padre Evelio Mis Tun, porque desde hace mas de un año que se quedaron sin empleo debido a que el gobierno del Estado ordenó la clausura del establecimiento, supuestamente porque no contaba con permiso para vender bebidas alcohólicas.

En febrero de 2013 se inició un conflicto en Pisté, luego de que tres empresarios turísticos se inconformaron contra la alcaldesa porque les intentaron cobrar anuencias municipales para poder vender bebidas alcohólicas.

El problema de los empresarios se convirtió en asunto político y se tomaron los comisariados de Pisté, San Francisco y la cabecera Tinum, como medida de protesta contra la alcaldesa. El pleito duró mas de tres meses.

El 26 de febrero del año pasado, un grupo de inspectores arribó al citado restaurante y con el argumento de que no tenía su determinación sanitaria para vender bebidas alcohólicas, clausuraron el negocio y dejaron a unos 70 empleados en la calle.

Luego de muchas vueltas, amparos, pagos cubiertos y otras exigencias, la Secretaría de Salud del gobierno del Estado aún no ordena la apertura del negocio.

Rita del Socorro Tun Cahum, esposa de Librado Balam Noh, quien era mesero en el restaurante, dijo que han pasado un año muy difícil porque su esposo no tiene trabajo. “Tenemos un hijo que mantener y mi esposo tiene que ofrecer chapeo o limpieza de predios para llevar algo de dinero a la casa”, expresa.

María Ofelia Chi Sansores, esposa del ex cocinero Alfredo Euán Castillo, dijo que lo único que piden es que el gobernador Rolando Zapata Bello se toque el corazón y vuelva los ojos a las familias afectadas, para que ordene a los Servicios de Salud en el Estado que abran de nuevo el centro de trabajo de su esposo.

“Tengo dos hijos, y ellos no se tienen la culpa de los conflictos políticos con el propietario del negocio, lo que hace falta en la comunidad es empleo, y no es justo que cierren los centros laborales de mucha gente sólo por incompatibilidades políticas”.Laura Martinez Un, esposa de Francisco Chulim Poot, quien era mesero del restaurante, recordó sus más duros momentos: “Cuando mis hijos me piden comida y no tengo nada para darles”.Mientras, dice, mi esposo está afuera tratando de encontrar algún trabajo para que pueda llevar algo de comida a la casa.”Lamentablemente los hijos no saben si hay o no dinero en casa, simplemente piden porque tienen necesidades, y los padres, como en nuestro caso, nos hemos visto frustrados e impotentes al no tener dinero y ver llorar a nuestros hijos porque no entienden que no hay dinero”, acotó.Los quejosos pidieron que el gobierno del Estado revise la situación del restaurante, pues no es posible que a un año de clausurado, hasta ahora no se haya ordenado su apertura, que tanta falta le hace a las familias de los trabajadores, que están en espera de que el asunto se resuelva.- Juan A. Osorio O.




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