Los Reyes, al pie del altar

Emotiva bajada de las imágenes y misa, en Tizimín

7_291213p46reyes01photo01

TIZIMÍN.- La procesión y bajada de las imágenes de los Tres Reyes que realizaron ayer los custodios robaron lágrimas a feligreses. Esta fue la segunda vez que Gaspar, Melchor y Baltazar recorrieron la iglesia, de la entrada al altar mayor.

Los 14 custodios cumplieron una vez más con el compromiso de bajar a las sagradas imágenes.

Aún faltaba media hora para que diera inicio la bajada de las imágenes y la iglesia estaba repleta de gente. Las primeras bancas fueron ocupados por funcionarios del Ayuntamiento y por la reina de la feria, Alejandra Isabel Sanguino Herrera.

Custodios

Como cada año, Dionisio Dzib Pat, presidente de los custodios, y el párroco Luis Fernando Góngora Góngora fueron los encargados de bajar a los santos patronos.

Con anticipación se le pidió a la gente que respeten las imágenes y no se amontonaran, pues se haría una procesión, de manera que los custodios las llevarían hasta la entrada de la iglesia para que los feligreses pudieran verlos más de cerca.

Este momento fue emotivo para los peregrinos, muchos no aguantaron la emoción y dejaron derramar lágrimas al mismo tiempo que fotografiaban a los santos.

Cuando tocó el turno de bajar a Melchor, por poco la imagen se le cae de la mano al párroco y a Dionisio Dzib. Cuando se les resbalaba de las manos, los custodios pusieron cara de asombro.

Después de la bajada y colocación de los Tres Reyes al pie del altar se realizó la eucaristía. El párroco dijo “Venimos porque los Santos Reyes caminaron y peregrinaron para encontrarse con el Niño Dios; iniciamos porque queremos poner las intenciones, las esperanzas y los anhelos de Tizimín”.

-Para los que realizan el papel de custodios no es cualquier cosa, se estudia, se practica y la fe aumenta.

José Lucio Valdés es custodio desde hace 25 años y vicepresidente; él se encarga de los cursos de lo que deben hacer en cada subida y bajada de las sagradas imágenes. “No cualquiera puede ser custodio tienes que tener mucha fe y creer en ellos; el que quiera puede venir, acercarse y pedir información”, dice Lucio Valdés. Dionisio Dzib, quien es custodio desde hace 60 años, tiene 84 años de edad; ha manifestado su cansancio pero colegas no lo dejan salir pues su papel es acompañar al párroco en bajar o subir a los santos patronos. – WENDY UCÁN CHAN




Volver arriba