Lo deja tuerto a patadas

Lo deja tuerto a patadas

Obrero agrede en Tizimín a un perro porque se le acercó

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José Mena Osorno lleva al Ronnie de regreso a su hogar luego de la atención en una clínica veterinaria de Tizimín, ayer


TIZIMÍN.- Ronni, un cachorro de cruza pastor alemán y labrador, de unos seis meses, perdió el ojo derecho cuando un trabajador del Ayuntamiento, que realizaba labores de bacheo, le dio una patada.

En el momento de la agresión, el animal corría junto a su propietario y pasó cerca del obrero municipal.

El propietario del can, José Mena Osorno, informó ayer al Diario que el martes 7 de enero, como a las 7 de la mañana, trotaba cerca de la cancha de usos múltiples de la calle 34-A, a espaldas del campo deportivo Juan Rivero Alonzo, como parte de sus ejercicios matinales acompañado de su mascota Ronni.

Explicó que acostumbra trotar por varias calles de la ciudad acompañado de su perro. Según señala, la mascota es juguetona, más no agresiva. Ese día eligió ir por la calle y lugar ya mencionados sin imaginar lo que pasaría.

Rivero Alonzo dijo que desde lejos percibió la presencia de varios trabajadores del Ayuntamiento que realizaban trabajos de bacheo. No imaginó que uno de ellos golpearía a su mascota.

-Corría como siempre, adelante de Ronni, que, como toda mascota, en ocasiones se detiene a olfatear y conocer; de repente escuché su chillido lastimero… Fue cuando vi que uno de los empleados arremetía contra Ronni a patadas. El sujeto tenía puesto calzado industrial, de los conocidos como mineros, esos que tienen en la punta casquillo de metal.

-Al notar la agresión contra mi perro, detuve mi marcha para dirigirme al “empleaducho” y reclamarle su actitud; el sujeto me dijo que Ronni lo quiso morder y que por eso lo pateó; la actitud de esa persona era altanera y se notaba muy contento por haber agredido a mi perro, al grado que estuvimos a punto de liarnos a golpes.

-Sin embargo, en ese momento se acercó Diego Lugo Interián (asesor de Obras Públicas) y me dijo que esa persona estaba a su cargo, pero no me proporcionó su nombre y me pidió que no hiciera más grande las cosas y que llevara a mi perro con un veterinario para su valoración; una vez que yo estaba más calmado, revisamos a Ronni y fue cuando nos dimos cuenta de que tenía el ojo derecho ensangrentado.

-De inmediato llevé a Ronni a la clínica del veterinario Eddie Pérez, quien me dijo que se lo dejara para la curación y que intentaría salvarle el ojo; que tendría que permanecer bajo observación por 20 días con el ojo parchado -comentó.

-Regresé al lugar de la agresión y le advertí, tanto al empleado como al ingeniero Diego Lugo, que si mi perro perdía la vista o el ojo, yo procedería a demandar al agresor de mi perro ante el Ministerio Público, ya que en esta ciudad no existen dependencias que puedan orientarme o que defiendan los derechos de las mascotas.

-Varios de sus compañeros fueron testigos y, delante de mí, coincidieron en que mi perro no lo agredió.

-Regresé al veterinario al día siguiente y me dieron la triste noticia de que Ronni perdería el ojo; estoy triste y muy enojado y quiero exhibir a esa mala persona que dañó a mi cachorro.

-Existimos gente que queremos a las mascotas como parte de nuestra familia, nos duele verlos sufrir; ya lloré por mi perro y espero que se haga justicia. Quien lo agredió tendrá que cubrir los gastos de curación -añadió.- Ermilo Alcalá Dávila




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