Llegan springbreakers

Llegan springbreakers

El turismo juvenil deja dólares en zona del malecón

Grupos de springbreakers toman un baño de sol en el malecón, tras llegar con otros turistas de EE.UU. en el crucero Elation, que retornará en 10 días en plena temporada de las vacaciones de primavera

PROGRESO.- A 10 días que comience la primavera, ayer llegaron a este puerto los primeros springbreakers a bordo del crucero Carnival Elation, que procedente de Nueva Orleans, Estados Unidos, atracó a las 6:30 de la mañana en la terminal remota.

Poco más de mil jóvenes turistas dieron rienda suelta a la diversión en las playas, donde a las 12:30 horas lloviznó por 15 minutos.

Aunque no tanto como lo hacen en Cancún y otros destinos turísticos que visitan, los jóvenes consumieron bebidas alcohólicas, algunos sentados en los camastros o recorriendo la playa.

-Son los springbreakers, estos compran después del mediodía cuando ya estén por regresar al barco y ya estén medio ebrios -dijo Ricardo Pérez Medina, vendedor de artesanías.

-Dentro de 10 días, cuando retorne el Elation en el inicio de la primavera, de seguro vendrán más springbreakers, que acá se les ve calmados, pero en Cozumel y otros puertos del Caribe, es otra cosa -contrastó Pérez Medina, quien también viaja a Cancún y Cozumel a vender hamacas y otras artesanías.

El turismo juvenil se concentró a un costado del muelle de madera y en un tramo de 200 metros donde está la estatua de Juan Miguel Castro y hay restaurantes con servicio en las palapas de la playa del malecón.

Se divirtieron con voleibol playero y con playeras mojadas en concursos de baile que se hicieron en la playa.

Con vasos de cerveza y cocteles, los jóvenes recorrieron el malecón y pasearon en “bananas” y motos acuáticas.

Otros pagaron por un peinado, compraron artesanías a chiapanecas o, convencidas por las masajistas que las abordaron en el malecón, contrataron un masaje.

Grupos de jóvenes turistas se tomaron fotos y posaron para fotógrafos aficionados que recorrían la playa.

El día de crucero fue mejor que los dos anteriores, ya que hubo ventas en los puestos del tianguis artesanal y paseos en el carrito turístico.

Parejas y turistas con sus mamás recorrieron el tianguis artesanal y compraron algunos recuerdos.

A los que les fue bien fue a los que rentan motos acuáticas y “bananas”. En cada viaje llevaron de seis a ocho jóvenes en los recorridos de media hora frente al malecón. Dieron por lo menos 10 viajes que cobraron de entre 30 y 40 dólares.

Los restaurantes del malecón fueron visitados por los turistas, en su mayoría adultos, que consumieron botanas y bebidas alcohólicas.- Gabino Tzec Valle




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