La diabetes le quita la vida

Va a consulta y en en una hora más fallece, en Tizimín

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La joven Paulita, quien padecía diabetes, muestra una fotografía de ella con su familia, antes de que su salud se deteriorara mucho. A la izquierda, su abuela, en su vivienda, en la calle 37 número 310 entre 32 y 47 de la colonia Santa Rita de Tizimín


TIZIMÍN.- Vecinos de la joven Paulita María Balam se sienten consternados por la repentina muerte de quien desde los 17 años vivió el calvario de la diabetes.

El pasado 21 de octubre publicamos la triste historia de quien en vida llevó el nombre de Ana María Balam.

Hasta el viernes 17 de enero, día en que falleció, la joven tenía 25 años.

Entrevistada el 20 de octubre, en su humilde vivienda ubicada en la calle 37 número 310 entre 32 y 47 de la colonia Santa Rita, cerca del parque Felipe Carrillo Puerto, Paulita -como le decían de cariño- habló un poco de su mal y dijo que desde que tenía 17 años le detectaron la diabetes.

Pese a eso, la joven llevaba una vida normal al lado de su madre y hermanas, incluso se vestía y arreglaba para salir a trabajar y pasear, dice su madre, Inés Balam Caamal.

Fue hasta el segundo mes de 2013 cuando la enfermedad empezó a hacer estragos en la humanidad de Paulita, quien incluso quedaba postrada en su hamaca por días, lo que ocasionó que tuviera que abandonar su trabajo.

Sin empleo estable y con la enfermedad avanzando, Paulita recurría a la venta de boletos para rifas de pequeños artículos y perfumería, con los cuales obtenía unos pesos para conseguir alimentos y medicinas.

A principios del mes de septiembre a Paulita le detectaron quistes en los ovarios, lo que complicó aún más su estado de salud.

Tras la publicación en el Diario de una nota donde se dio a conocer la historia de la joven, gente de buen corazón se acercó a Paulita y su familia para ofrecerles ayuda. Incluso un congregación religiosa les ayudó para afiliarla al IMSS sin costo.

Para mediados de noviembre, Paulita presentaba una notable mejoría de salud. Según su familia y vecinos, estaba de pie casi a diario, incluso ganó peso. Ayer, los vecinos se enteraron de que la joven acudió a una cita rutinaria al Seguro Social de esta ciudad, pero que al llegar se sintió mal.

Mientras esperaba para ser atendida, le dijo a su hermana -quien la acompañaba- que la vista se le nublaba y tuvo que ser internada en el área de urgencias.

Según relata la hermana de Paulita, el deceso ocurrió de manera rápida. Menos de una hora después de ser ingresada en urgencias la doctora que la atendió regresó a la sala de espera para dar la noticia del fallecimiento.

Se intentó con la familia de Paulita averiguar las causas que se asentaron en el certificado médico expedido por el Seguro Social. La hermana dijo que ese documento se encontraba en ese momento en poder de la funeraria, la cual se encargaría de realizar los trámites para dar cristiana sepultura a la joven. El velorio de Paulita se realizó en su domicilio durante todo el día. El cortejo fúnebre partió ayer a las 4 de la tarde hacia el panteón Jardines de la Paz para el sepelio.-Ermilo Alcalá Dávila




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