Una sabrosa primicia maya

Campesinos piden permiso para el cultivo, en Izamal

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Campesinos de Sitilpech dividen los pollos al término de la primicia maya, que se inició el sábado 28 y concluyó al otro día


IZAMAL.- Luego de poco más de dos horas de peticiones culminó la primicia maya celebrada por el sacerdote maya Antonio Mukul, para pedir permiso de sembrar la tierra y obtener buenas cosechas.

Durante la jornada del domingo 29 entre todos los campesinos prepararon durante la mañana la comida que luego fue expuesta en el altar preparado para pedir el permiso de los vientos, de la tierra y de los dioses mayas, además de las bendiciones de la Santa Cruz para las milpas en Sitilpech.

Los alimentos bendecidos fueron acompañados de pibes de pollo y de pepita, pimes y tortillas, sin faltar la bebida sagrada de los mayas, el balché, misma que fue puesta en jícaras en el altar.

Para la ocasión no podían faltar las velas y el aroma del estoraque e incienso a la hora de entregar las ofrendas.

Después de un rezo de casi dos horas, se esperó media hora para retirar los alimentos del altar e iniciar su reparto entre las personas que colaboraron en especie o en efectivo para la realización de esta ceremonia.

Marcelino Moo Chi, uno de los organizadores del ritual, que conjuga elementos de la cultura maya y la religión católica, habló al respecto.

-Este año de nuevo se cumplió con la primicia. Ya se nos dio el permiso de trabajar la tierra.

-El h’men nos dijo que se concedió el permiso para este año. Con esto cumplimos con pedir el permiso para que no nos vaya mal.

-Ahora estamos más tranquilos, sin que nos asusten los aluxes y se roben la milpa. Las bendiciones ya están dadas y es gracias al h’men, que llegó desde Maní, para que pida los favores -indicó.

En tanto, los campesinos repartían la comida.

-Ya pueden avisar que las mujeres vengan a buscar los alimentos para que lleven a sus casas.

-Como verás, las mujeres vendrán ahora. Ya se pueden acercar. Antes no podían, tenían que esperar a la hora de la repartición.

-Si alguien trajo su botellita para llevarse el balché, que la entreguen para que les regale un poco.

-Afortunadamente, este año todo salió bien. Si Dios nos da vida, el otro año estaremos aquí para realizar la primicia -puntualizó el organizador.- JOSÉ CANDELARIO PECH KU




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