Pérdidas en Izamal por el partido de México y Brasil

Pérdidas en Izamal por el partido de México y Brasil

Golpe a ganancias de comerciantes y transportistas

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Un grupo de personas come y ve el partido de fútbol México-Brasil en un puesto del mercado municipal de Izamal. A la izquierda, el paradero de taxis a Mérida, sin gente durante la transmisión del encuentro vespertino del Mundial de Brasil
Jóvenes ven el partido México-Brasil en la terminal de autobuses en el centro de Izamal


IZAMAL.- El partido de fútbol Brasil-México en la Copa del Mundo dejó calles vacías de vehículos y peatones en el centro de esta ciudad.

A partir de las 2 de la tarde, hora del partido, se vio además a pocas personas en los paraderos de autobuses foráneos y de taxis de esta ciudad y foráneos.

Los comercios estuvieron vacíos y en el mercado municipal se vio a algunos comiendo y viendo el partido.

-Mientras comemos vemos el partido para no perder el trabajo, ya lo teníamos acordado que veamos el fútbol y luego a seguir con el trabajo, si salimos antes a comer nos perderemos el encuentro -indicó un joven en el mercado municipal.

-No hay nadie para dar servicio para los pueblos, hasta los chavos que van a la escuela algunos se fueron temprano y otros creo están en algún lugar para ver el fútbol de México y Brasil, será un día sin ganancias para nosotros los taxistas foráneos -añadió.

-Si de por sí Izamal cuando pasa la una de la tarde se bajan las ventas y no hay gente, con esto del fútbol se empeora la cosa, las ganancias son poquísimas; en este caso, la gente mejor se va a sus casas a ver el fútbol en lugar de salir a comprar -afirmó un comerciante del mismo mercado.

De esa manera, el Mundial de Fútbol genera luz y sombra en Izamal, pues se reportan más pérdidas que ganancias porque, cuando juega la selección mexicana, las labores se paralizan en la mayoría de los comercios y prestadores de servicios.

Ayer tampoco se vio a turistas, así que las calles estaban más vacías que de costumbre, al igual que el mercado municipal y las terminales de los transportistas.

Solo algunos se atrevieron a desafiar el sol y a perderse el partido México-Brasil.

Las calles se vieron como en domingo después del mediodía, pues hasta el festejo de los fanáticos del fútbol fue mesurado, ya que el partido México-Brasil terminó empatado a cero goles.

Después del encuentro, el sonido de los vehículos motorizados y el caminar de gente en calles del centro de la ciudad se normalizó.- José Candelario Pech Ku




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