"Mi madre no está bien"

“Mi madre no está bien”

Lulú abandonó la casa, afirma el propietario

Salvador Canul Cool sostiene la foto de Mariano Chay, quien le ofreció su casa a cambio de atención médica y comida en sus últimos años de vida

HUNUCMÁ.- “Mi esposo no quiere a mi mamá, porque considera que es un peligro para nuestros hijos, ya que en una ocasión tomó un cuchillo y los amenazó”, relató Fátima del Rosario Quintal Tzuc, hija de Lourdes María Quintal Tzuc, quien “vive” desde hace varios días en el Palacio Municipal.

-Mi esposo (de quien declinó decir su nombre) ya me dijo que si quiero irme con mi mamá, que lo haga, pero ni él ni mis hijos irían conmigo -agregó la entrevistada, de 24 años de edad, cuyos hijos tienen 6 y 8 años.

-Además, la casa que habitamos, ubicada en la calle 17 con 26-B (cerca del fraccionamiento Frutales de San Juan), es de una sola pieza, de modo que no hay espacio para mi madre.

Fátima Quintal dijo que personal del DIF Municipal se puso en contacto con ella e incluso la citaron ayer.

-Ellos mismos reconocen que mi madre no está bien, que necesita tratamiento psiquiátrico e incluso, me dijeron que la canalizarán a un especialista -explicó.

Lourdes Quintal, de 49 años de edad, buscó refugio en el Palacio Municipal de esta ciudad el viernes en la noche, luego que, según dijo, fue expulsada de su casa y no fue aceptada en el albergue de ancianos Bajo la Mirada del Señor con el argumento de que solo es para hombres.

“Si no quiere…”

Autoridades municipales ofrecieron apoyarla, canalizándola a un albergue de Mérida; sin embargo, se negó. Alegó que quiere quedarse en la ciudad, pues le ofrecieron trabajo como policía.

-Nosotros estamos en la mejor disposición de apoyarla, pero si no quiere ser trasladada a un albergue de Mérida no tendremos más remedio que entregar la responsabilidad a su hija -señaló Manuel Villafaña Ávila, director de Espectáculos.

Salvador Canul Pool, el empresario que adquirió el predio de Mariano Chay (en la calle 40 entre 29 y 31) donde habitó Lulú Quintal al fallecer sus padres adoptivos, precisó que no expulsó a la mujer, como afirmó ésta, sino que ella abandonó la casa. “Ella dejó la casa hace poco más de un año, cuando don Mariano Chay empeoró de salud, a causa de embolias, con tal de no atenderlo”.

Explicó que se hizo cargo del propietario del predio, a petición de éste, con la condición de proporcionarle alimentación y atención médica, “lo que cumplí cabalmente”.

Aseguró que Lulú es muy agresiva, e incluso, ese fue el motivo por el cual su padre adoptivo, Lucas Quintal, decidió vender la casa donde vivieron, ubicado en la calle 31 entre 49 y 42, en lugar de dejárselo a su hija.

-Desconozco dónde ha vivido Lulú en este tiempo. Sin embargo, tengo entendido que estuvo encomendada en casa de varias conocidas, de donde salió por voluntad propia o fue sacada por su carácter -señaló.

En cuanto a sus hijas, dijo que en el caso de Fátima, vivió con Rosa Uc, una vecina de la calle 31 entre 38 y 40, hasta que se casó.

Sobre la segunda hija que tuvo, Canul Cool dijo que fue entregada a unos familiares de Lulú que viven en Cheumán, comisaría de Mérida, desde su nacimiento (hace unos ocho años) ya que los médicos detectaron que la mamá no era apta para atender a la recién nacida.- JOSÉ W. COB CHAY

De un vistazo

Vivió con una señora

Fátima Quintal, hija de Lulú, confirmó que desde los 6 años de edad hasta los 14, cuando huyó con quien es su pareja, vivió con Rosa Uc.

Me agredió con una piedra

“Tuve la mejor intención de ayudar a Lulú, incluso dejándola en la casa del difunto Mariano Chay. También le proporcioné alimentación por mucho tiempo; en una ocasión me agredió con una piedra, porque no quise darle dinero que me pedía, de modo que decidí llevarla y entregarla a su hija”, explicó Salvador Canul Pool.

Una persona difícil

“Es una persona muy difícil de tratar. A mí, en diferentes ocasiones, me insultó y se lo pasé; sin embargo, la pedrada fue la gota que derramó el vaso”.




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