Acusan de fraude al ejido

 

El comisario de Hunucmá vende tierras privadas

HUNUCMÁ.— Vamos a solicitar por medio de una asamblea el cambio del comisario ejidal, Víctor Canul Gómez, debido a que no cumple con el trabajo que se le encomendó, indicó Pedro Canul Chuc, del grupo 7.

—Junto con su reducido grupo de secuaces encabezados por Manuel May Cuxim (ex comisario ejidal) y Rafael Acosta Solís, quien es el asesor del ejido y es quien da las órdenes, tratan de apoderarse de tierras de la parcela San Antonio 1, que es privada.

—Los dueños de esos terrenos cuentan con los títulos de propiedad legalizados por diferentes dependencias oficiales, con la firma y sellos correspondientes.

—Mientras, ellos solo tienen un documento que hicieron y un plano que carece de la firma de alguna dependencia ligada con el ejido.

—Esos documentos les sirven para engañar a los ejidatarios, quienes pagan por un lote que los secuaces del ejidatario les asignan, lo que es un vil robo —declaró, aunque el ejido alega que dividió su predio Santo Toribio en 600 lotes y por cada uno cobra $1,200 ($720,000 en total).

—Algunos ejidatarios ya se dieron cuenta de que dichas tierras son propiedad privada y trataron de que se les devuelva el importe que tienen dado, pero se le negó.

—Otra anomalía que cometen es que las asambleas dizque informativas que convocan les sirven para engañar, pues carecen de validez porque no están avaladas por la Procuraduría Agraria.

—Se supone que (las asambleas) son para que los ejidatarios digan sus quejas, pero no los dejan hablar y son amenazados de expulsarlos del padrón ejidal alegando que son revoltosos.

—En las venta de tierras que han hecho, a los ejidatarios los engañan dándoles unas migajas, mientras ellos se llevan la mayor parte del pastel.

—Por este motivo están apurados de apropiarse de tierras que no pertenecen al ejido como ellos pregonan.

—Por eso es necesario que tanto la Procuraduría Agraria como el Tribunal Agrario tomen cartas en el asunto para acabar con el abuso de estas personas que ya buscaron su modus vivendi a costa de sus triquinuelas de la venta fraudulenta de tierras que no les pertenece —expresó.— J.C.F.




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