Extraña muerte en Tizimín

Extraña muerte en Tizimín

El hospital San Carlos se deslinda de reciente deceso

La madre y los hermanos de Ana María Ché Dzul quien, según relatan, no fue atendida en el hospital

TIZIMÍN.- “No puedo creer que mi hija esté muerta, si estaba feliz el primero de enero, no se veía enferma”, dice Nicanora Dzul Caamal.

La atribulada mamá vive en la calle 78 con 29 de la colonia CNC, junto con siete hijos. Todos los días va al mercado municipal a vender hortalizas.

Ayer no lo pudo hacer pues toda la noche del jueves veló a su hija. El sepelio fue a las 9 de la mañana.

Acompañada de sus hijos, quienes la abrazan para consolarla mientras llora, Nicanora Dzul relata que estaba sacando los rábanos a la meseta del mercado cuando de repente llegaron su hijo y su esposo a decirle que Ana María (Ché Dzul) estaba en el hospital San Carlos.

No lo podía creer

“Primero mi esposo me dijo ‘te voy a decir algo pero no te vayas asustar’; yo le preguntaba qué le pasó a Ana, pero él no tenía el valor de decirme, hasta que mi hijo me dijo que está muerta; yo no creí nada, dejé todo y me fui al San Carlos”, dice.

“Estuve preguntando por ella al guardia y a todos pero me decían que nadie ingresó con la edad de 23 años ni con ese nombre”, agrega.

“Busqué en urgencias y a nadie encontré; me fui a casa de la suegra de mi hija y la encontré tirada en su hamaca con los ojos abiertos. Yo les dije que no estaba muerta sino desmayada. Me acerqué para hablarle pero no me escuchaba… Me di cuenta que ya había fallecido”.

Entre lágrimas, Nicanora Dzul dice que el día primero de enero su hija fue a su casa y convivieron. “Ana relajeaba con sus hermanitas y hermanos, se veía feliz”.

Su suegra le dijo que la llevaron al hospital a las 6 de la mañana porque se quejaba de dolor en la cabeza. Cuando llegaron le pidieron al asistente que la atendieran por que ya no aguantaba, pero la mujer que atiende les dijo que tenían que esperar porque no era nada urgente.

La suegra contó a la mamá que la joven se agarraba la cabeza y decía que le iba a estallar, hasta que de pronto se desvaneció en el piso y ya no reaccionó.

Nicanora Dzul indica que los doctores le dijeron después que le dio un derrame cerebral. La mamá dice que lo más extraño es que ni estando muerta la ingresaron para certificar el deceso; al contrario, la dejaron tirada. La familia llamó a un taxista para llevar el cuerpo hasta la casa de la suegra donde los de la funeraria la prepararon para el sepelio.

“Estoy muy molesta, sobre todo porque no la atendieron; no es la primera vez, lo mismo le hicieron a mi esposo que tiene embolia y también al bebé que dejó mi hija, estaba muy mal y nunca nos atendieron, siempre tenemos que buscar médico particular”, relata.

La mujer indica que aún no sabe a quién acudir ni qué hacer pues son de escasos recursos y no tienen relaciones con influyentes.

Los hermanos de la fallecida escuchan lo que relata su madre y la abrazan. La mirada de la mujer refleja tristeza y coraje.

Sin registros

Se buscó ayer la versión del director del hospital, Mario Meneses Mena, quien vía telefónica informó, tras revisar la agenda del 2 de enero, que no se tiene ningún registro de una joven con el nombre de Ana María Ché Dzul, ni en la sala de urgencias ni como paciente ingresada.

“Es muy extraño; no creo que la hayan traído a este hospital, puede ser que la llevaran a otra clínica, incluso ya preguntamos con el personal y nadie vio que alguien se desvaneciera en urgencias; si hubiera sido así la hubiesen ingresado para su atención”, dice el doctor.

Meneses Mena dice que el hospital no expidió alguna acta de defunción con el nombre de la joven.- WENDY UCÁN [email protected]




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