Empleo de fuerza ruda

Vecina de Ticul convierte su casa en taller de llantas

1 / 4


Debajo de esas líneas, Ileana Cruz al reparar la llanta de una bicicleta. A la izquierda, la mujer en su pequeño taller que improvisó en su domicilio y que le ha dejado ganancias
Ileana Cruz Uh al atender a un tricitaxista en su taller. A la izquierda, la madre de familia repara la llanta de un triciclo


TICUL.- A Ileana Cruz Uh, vecina de la calle 29 entre 16 y 18, del barrio de San Juan, no le importa que su trabajo, reparar llantas, la deje todos los días con la ropa sucia por grasa y tierra, ya que, dice, su motivación es contribuir con el gasto de su familia.

La mujer, de 37 años de edad, ha convertido su domicilio en un pequeño taller de reparación de llantas de motocicletas y bicicletas. Ejerce esta actividad desde hace más de seis años.

-Tomé la decisión de dedicarme a este trabajo, que no es común en las mujeres puesto que se necesita fuerza ruda, porque debía contribuir con el gasto familiar -dice-. Los que se dedican a este trabajo terminan sus jornadas con las manos y ropas llenas de tierra y grasa.

-El oficio lo aprendí gracias a mi esposo, que años atrás lo desempeñó en la isla de Cozumel, Quintana Roo, pero lo dejó cuando llegamos a Ticul y se dedicó al trabajo de la zapatería.

-Fue entonces cuando decidí aprender el trabajo y ahora tengo mi propio taller.

-La jornada de trabajo empieza desde la mañana y termina a las 8 de la noche. Es de todos los días, pero los miércoles se me complica ya que es cuado me dedico a lavar la ropa de todos.

La madre de familia agrega que su trabajo le ayuda económicamente, en especial cuando hay bajas ventas en la actividad zapatera.

-Con la reparación de las llantas sale para el gasto y los lunes son los días que hay más trabajo. Los domingos descanso y aprovecho el día para salir con la familia o arreglar mi casa.

La mujer indica que en este trabajo no tiene la necesidad de salir de su casa.

-Estoy enseñando el trabajo a mi hijo de 11 años, pero le cuesta aprender ya que prefiere realizar actividades acordes con su edad.

-Estoy detrás de él pidiendo que aprenda para que tenga una opción de trabajo.

Entrevistada en tanto repara una ponchadura, el ama de casa señala que le ha tomado gusto a esa labor.

Es conocida en la colonia por su trabajo, ya que saca de apuros a los guiadores.

-La mayoría de estos talleres son trabajados por puros hombres ya que requiere de mucha fuerza, pero en mi caso me ha ayudado a salir adelante con mi familia y mis hijos.- Sergio Iván Chi Chi




Volver arriba