Desesperados por ayuda

Dos comisarías de Tizimín afectadas por la inundación

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La entrada a Santa Rosa, intransitable por el exceso de lodo
Ermilo Cano Canché, poblador de Santa Rosa y Anexas, muestra en qué condiciones se encuentra uno de los techos de su casa, que además se encuentra entre lodo . Ala derecha, una vecino de la comisaria camina entre el lodo
Algunos pobladores de la comisaría Santa Rosa y Anexas se arremolinaron alrededor de un grupo altruista que les llevó despensas y les obsequió pollo fresco. Debajo, un ama de casa se retira con su dotación de comida


SANTA ROSA Y ANEXAS, Tizimín.- Habitantes de esta comisaría ya no ven por dónde pueda llegar la solución a su precaria situación.

Como hemos informado, esta comunidad se ve afectada por las inundaciones provocadas por constantes lluvias y el desbordamiento de las aguadas.

En los últimos días, las lluvias no han cesado y el nivel del agua estancada ha disminuido muy poco.

La calle principal que conduce al interior del pueblo se encuentra en malas condiciones. Un auto compacto tiene que arrastrar su piso en la gruesa capa de lodo, que ya rebasa los 40 centímetros de profundidad y grosor.

Aunado a eso, la pestilencia provocada por el lodo en descomposición es muy fuerte.

Ermilo Cano Canché atiende a su nieto José Alfredo Tuz Cano, quien padece un mal llamado polineurosis.

-Hace cuatro años, cuando trabajaba de albañil en una construcción, un bulto de cemento le cayó en la espalda y eso le ocasionó problemas psicomotores.

Sin fogón

Cano Canché comenta que su nieto Alfredo ya lleva más de cuatro meses sin asearse como es debido. Su casa está inundada y no pueden prender fuego para calentar el agua para el baño.

-Los médicos nos recomendaron que aunque hubiera calor él se bañara con agua tibia o caliente para que le ayudara en la rehabilitación -dice el abuelo.

En un escrito entregado al corresponsal del Diario, se incluyen 52 nombres de pobladores que viven en las partes inundadas y que han solicitado apoyo a la autoridad sin recibir una respuesta.

La última vez que se entregaron pisos se favoreció sólo a quienes son del partido de la alcaldesa María del Rosario Díaz Góngora. “Ellos viven en las partes secas y no lo necesitan”, dice.

El mismo día de ayer miércoles el grupo altruista Yermo y Parres, A.C., con sede en Mérida, visitó esa población llevando consigo una gran cantidad de despensas.

Los visitantes entregaron granos, galletas, pastas para sopas, docenas de huevos y pollos enteros. En un inicio, la gente se formó para recibir la ayuda de los visitantes, pero en cuestión de minutos se arremolinaron alrededor de quienes repartían.

-Eso es producto de su desesperación -dijo un integrante de la fundación.

Como comenzaron a arrebatar, no a todas las amas de casa les tocó igual.

Ante la situación, los integrantes del grupo altruista decidieron culminar con la entrega de despensas. A numerosas mujeres ya no les tocó despensa.

La caravana de la asociación Yermo y Parrés se agrupo a la salida del pueblo, para luego dirigirse hasta la comunidad de Santa María, otra comisaría que en los últimos días ha visto subir el nivel del agua, provocando problemas a la familias.

Cuatro de las seis bombas que estaban en Santa Rosa se llevaron a Santa María para extraer el agua.

La situación económica es crítica. Sólo quienes trabajan fuera tiene para comer.- Ermilo Álcala Dávila

De un vistazo

Las parcelas y ranchos están abandonados porque el agua no baja.

Los ranchos. “No te vayas lejos, checa en la carretera cuántos entradas a los ranchos están inundadas, está alta el agua”, dice Adalio Mazún Cano, poblador de la comisaría.

Incertidumbre. “Imagínate más adentro de los terrenos. Quién sabe que va a pasar con nosotros”, expresa.




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