Deceso súbito

Familia se queja en Tizimín de falta de atención

Nicanora Dzul Caamal y una de sus hijas, al relatar el repentino deceso de Ana María Ché

TIZIMÍN.- Ana María Ché Dzul, de 23 años, celebró en la llegada del año nuevo en familia. Parecía llena de vida, feliz, pero al día siguiente le empezaron terribles dolores de cabeza.

La suegra la llevó al hospital, donde la encargada de Urgencias les dijo que esperaran, “porque no es nada grave”. La joven decía que la cabeza le iba a estallar. Durante la espera se desvaneció y murió, según relata la mamá, Nicanora Dzul Caamal.

La mujer no vio morir a su hija, estaba en el mercado, donde vende hortalizas.

“Primero mi esposo me dijo ‘te voy a decir algo, pero no te vayas asustar’; yo le preguntaba qué le pasó a Ana, pero él no tenía el valor de decirme, hasta que mi hijo me dijo que está muerta; yo no creí nada, dejé todo y me fui al San Carlos”, dice.

“Estuve preguntando por ella al guardia y a todos pero me decían que nadie ingresó con la edad de 23 años ni con ese nombre”, agrega.

Por teléfono se entrevistó al director del hospital, Mario Meneses Mena, quien tras revisar la agenda del 2 de enero, dijo que no aparece el nombre de Ana María Ché Dzul, ni en la sala de urgencias ni como paciente ingresada.- WENDY UCÁN CHAN

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