Una niña pierde un ojo

El cáncer causa estragos en una familia de Tizimín

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Yadira Sofía Itzincab con una muñeca que le regalaron en el hospital
Yadira Sofía Itzincab Poot sostiene una la lata de leche vacía, ya se le acabó. A la izquierda, con su abuela Ana María Itzincab, de 70 años de edad, quien cuenta cómo sufre la niña la falta de un ojo
Manuela Poot Hoil con Yadira Sofía Itzincab Poot, de 4 años, y otras dos hijas, en el patio de su casa en Tizimín. La familia vive en la calle 27 de la colonia Santa Rita


TIZIMÍN.- Yadira Sofía es una pequeña de 4 años de edad que nació con un tumor en el ojo a causa del cáncer. La enfermedad hizo que perdiera el ojo izquierdo.

Su madre, Manuela Poot Hoil, de 30 años, ha vivido en un torbellino desde que Yadira tenía 15 días de nacida, cuando le detectaron la terrible enfermedad.

“Mi hija nació bien, nunca creí que fuera a tener cáncer; de repente me di cuenta que uno de sus ojos se iba y me asustó; la llevé al Centro de Salud y de ahí me mandaron a Mérida, donde le detectaron el tumor”, recuerda.

“Apenas tenía 3 años cuando los doctores me dijeron que no se podía esperar más y que le tenían que quitar el ojito a la niña porque el tumor podría crecer”, dice la madre entre lágrimas.

“Hemos pasado necesidades, pero Dios me ha dado fuerza para sacar a mis cinco hijos adelante. Mi esposo apenas gana 300 por semana y, a veces, no hay para comprar la leche especial que toma Yadira ni para el más chico que tiene un año”.

En el O’Horán le dan la lata de leche PediaSure para que no baje de peso, pero hace dos meses que se le acabó y es costosa para comprarla.

La niña, no sólo perdió la cabellera por la quimioterapia, sino también uno de sus ojos, en lo cual la niña repara cada vez que se mira en un espejo. Yadira está en edad para entrar al kínder, pero su madre dice que primero va a esperar que se mejore.

Tienen esperanza, los doctores dijeron que el cáncer fue erradicado al quitarle el ojo. El 22 de enero tienen cita en el O’Horán, donde les darán resultados de estudios. Esperan hallar la forma de conseguir una prótesis.

Medio pasaje

Manuela Poot dice que recibió apoyo del DIF con transporte de medio pasaje. El viaje de regreso, ella lo costea, aunque se le hace difícil pues lo que lleva su marido es para la comida de los niños.

El 26 de diciembre le tocó cita y le dolió decirle a su pequeña hija que no tenía ni para comprarle unas galletas. “Me dio mucha tristeza, me estaba diciendo que tenía hambre y sólo tenía 200 pesos para el pasaje de regreso”.

Manuela recibe 1,000 pesos cada dos meses del programa Oportunidades. En el Ayuntamiento hace cuatro meses solicitó láminas de cartón porque su casa “se llueve”, pero nunca se las dieron.

La familia vive en la calle 27 de la colonia Santa Rita, al lado de la tienda “Gasparín”. La casa es de tablones y cartón, sin agua potable porque no les alcanza para el contrato.- WENDY UCÁN CHAN

Dolor de la abuela

La familia

La niña vive con su mamá, sus cuatro hermanos, su papá y su abuela Ana María Itzincab, de 70 años.

Pregunta triste

La abuela dice que le da pena que su nietecita le pregunte por qué todos tienen dos ojos y ella solo uno.

“Para vivir”

“Yo quiero tener dos ojos como tú abuelita’ me dice la niña. “Yo le digo que el doctor se lo quitó para que pueda vivir”, dice Ana María.

La niña pedía que le regalen una muñeca. Su madre no tuvo dinero para comprársela, pero una persona bondadosa le regaló una en el hospital O’Horán.




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