Sexo por pepino de mar

En la temporada meseras acuden a los campamentos

7_260314_p33Pepinerasphoto05

SAN FELIPE.- Durante la temporada de pepino de mar, en los campamentos donde se procesa el equinodermo se ejerce la prostitución con mujeres cuyas edades oscilan entre 15 y 40 años, según comentan los porteños.

Con pescadores de San Felipe se investigó sobre los servicios sexuales que ofrecen las mujeres a los pepineros que viven en campamentos.

Según indican, a los campamentos suelen llegar mujeres, sobre todo meseras de cantina, de Hunucma, Río Lagartos, Dzilam de Bravo, Valladolid, Tizimín y hasta de Progreso, quienes en lugar de efectivo piden que les paguen con 10 kilos de pepino por cada sesión.

Por las tardes, hay lancheros que llevan a las mujeres a los campamentos. Los servicios se ofrecen en un área improvisada en los mangles.

Según un pescador entrevistado, en ocasiones las mujeres se llevan hasta 120 kilos de pepino de mar que venden en su lugar de origen y obtienen una ganancia de casi 5,000 pesos por día.

-Hay para todos los gustos, vienen muchachas de 15, 17 y 19 años de edad, hasta mujeres que tienen 40 años y se van contentas. No les gusta que les paguen en efectivo, porque les deja más que les paguen con producto; por diez kilos pueden recibir hasta 400 pesos por persona -dice uno de los lancheros.

-La mayoría solicita el servicio porque están lejos de su esposa y no hay quien los vea. Las mujeres se retiran casi entrando la noche. Otras se quedan hasta la madrugada a esperar el amanecer cuando algún pescador las lleva de regreso al puerto.

En las costas del Oriente se supo de al menos cuatro campamentos a donde en la temporada de pepino llegaban las mujeres. Incluso algunas que trabajan en cantinas en San Felipe y Río Lagartos acudían para dar servicios sexuales a los pepineros.

Uno de los pescadores dice que es un poco antihigiénico, pero los que piden ya saben que tienen que tener preservativos e incluso preparan cubetas de agua del mar para el aseo de la sexo servidora.- WENDY UCÁN CHAN



Volver arriba