Se despiden de joven torero

Compañeros lo recuerdan por no temer a los toros

El último adiós al joven torero de 23 años de edad que falleció el domingo en una corrida que se realizó en Maní. En la imagen, sus compañeros

SACALUM.- Conmoción, llanto y tristeza se vivieron ayer en el sepelio de Luis Miguel Farfán Martín, torero de 23 años de edad que falleció tras una cornada el domingo pasado en una corrida de la feria de Maní.

El cortejo fúnebre encabezado por sus familiares y compañeros partió de la que fue su vivienda en la calle 30 entre 23 y 25 y el féretro fue trasladado en una patrulla de la Policía Municipal.

A su paso por el Centro mucha gente salió a las calles para ver lo que ocurría e incluso algunos vecinos no contuvieron las lágrimas.

En el trayecto al panteón predominaron el silencio y las miradas de tristeza por el llanto de los familiares.

Poco antes de la 9 de la mañana llegaron al cementerio municipal y el ataúd fue bajado por sus compañeros toreros con quienes compartió su última corrida.

Antes de ser ingresado a la fosa, los asistentes realizaron oraciones y cantos religiosos. También se arrojó agua bendita al cuerpo.

Al final, fueron pasando para dar un último beso al que consideraron como un gran torero en la región.

En el cementerio conocidos del extinto torero indicaron que Luis Miguel nunca tuvo miedo a los toros grandes.

-Desde que tenía 11 años de edad empezó a practicar en el rancho del extinto Joselito Canto -dijo un torero que trabajó con Luis Miguel Farfán Martín.

-Cuando llegó a los 14 años ya compartía plaza con otros toreros; sin embargo, unos años después tuvo serios problemas familiares y maritales que lo hicieron caer en el alcoholismo.

Un gran torero

-Fue un gran torero, cada vez que salía un toro grande era uno de los que se arriesgaban para torearlo y no corría como hacen los otros.

-Dejó una hija que actualmente vive con la que fue su esposa en Akil -añade.

-Nunca toreó en su tierra Sacalum, porque no lo invitaron, por eso se unió a una cuadrilla conformada por toreros de Teabo y sus hermanos -explicó un familiar.

En la región circula un video de 14 segundos grabado al parecer con un teléfono celular en el que aparece el momento en que un toro de casta lo alcanza cuando intentaba llegar a la guardería y lo levanta. Tras caer y al ver que el astado se aleja, el torero se levanta y se toca el lado izquierdo del abdomen, antes de regresar a la guardería se desvanece.- Sergio Iván Chi Chi [email protected]




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