"Nos cambió la vida"

“Nos cambió la vida”

Diez productoras de Cuzamá piden un apoyo estatal

Productoras de Cuzamá presentan sus salsas de chile habanero Cozom Ic en la Reunión Estatal de Rendrus, en el Tecnológico de Conkal

CONKAL.- Mujeres de Cuzamá demuestran que en el patio de la casa se puede producir, ya que cultivan chile habanero y con éste elaboran salsas que venden.

Las mujeres presentaron sus productos en la 19a. Reunión Estatal de Intercambio de Experiencias Exitosas de la Red Nacional de Desarrollo Rural Sustentable (Rendrus), anteayer, en el Instituto Tecnológico de Conkal.

Adriana Bracamonte Can, secretaria del grupo Cozom Ic, informa que son 10 mujeres y que cada una siembra en el patio de su predio.

Precisa que cada una tiene una casa sombra, que mide 10 metros por cinco metros y se obtuvo de un apoyo oficial.

Además, añade, hay uno rústico que se construyó del mismo tamaño con nuestros propios recursos.

-Iniciamos en esta actividad hace nueve años para ayudar con el gasto familiar y no ser una carga para nuestros hijos, ya que la mayoría de las socias son de la tercera edad -destaca.

-De esta manera comenzó este proyecto hace nueve años y, al no contar con terrenos extensos, se trabaja responsablemente en el patio de la casa.

-En nuestros principios, luego de aprovechar el fruto de primera calidad, o sea los chiles habaneros más grandes, los pequeños se cosechaban y se tiraban a la basura.

-Pero llegó una persona que dijo que podríamos aprovecharlos para hacer salsas, de esa forma le dimos valor agregado al producto.

-Aunque al principio fue difícil aprender el proceso de hacer la salsa, se inició con una olla pequeña.

-Luego, con financiamiento de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, se logró contar con una maquinaria para envasar y hasta llegó un profesional en química de la Universidad Autónoma de Yucatán que nos enseñó los secretos de hacer la salsa.

-Se tiene una maquinaria para envasar al vacío la producción de la salsa.

-Ahora pedimos al gobierno del Estado que nos mande personal especializado para enseñarnos cómo desarmar la herramienta para lavarla correctamente, porque ahora se nos dificulta hacerlo.

-El Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) nos apoya para que otras personas nos vendan chile habanero, porque no alcanza con la producción que generan las socias, al ser pequeña la superficie que se siembra, pero aun así estamos trabajando para salir adelante -indica.

Adriana Bracamonte revela que incluso “iniciamos con las clases de la Misión Cultural, que llegó al municipio que nos enseñó a abonar la tierra correctamente para no usar demasiados químicos”.

-Este trabajo nos ha cambiado la vida; a veces nos faltaba dinero, pero ahora con salir a vender nuestras salsas y a $10 la bolsita de chile se tiene para comer -destaca, en el módulo del grupo de emprendedoras en el Tec de Conkal.- Mauricio Can Tec




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